lunes, 25 de mayo de 2015

Revisemos nuestra "brújula espiritual": La Soberbia se viste de bondad

Revisemos nuestra "brújula espiritual"


Parte del Grupo "Discípulos de Jesús"
en el apostolado de la Pastoral de la Salud.
En medio de visitas a los enfermos, el hermano Roque y yo llegamos a una habitación en la que un joven de 17 años era el paciente. Tenía dengue y su madre le acompañaba.
La señora era una mujer de fe, daba testimonio de que ella era fiel creyente de Dios, que oraba y todos los días entregaba su vida a Dios, pero se quejaba de que ella quería que su hijo (el que estaba enfermo), también lo hiciera porque, hasta el momento, no lo hacía.


Le indicamos que “hay un truco, fácil de hacer”:  -"cuando inicies tu día, haz la oración con tu hijo, verás que al cabo de un tiempo, el también rezará contigo".

Caemos en la tentación de vivir nuestra vida de gracia solos, y los que están a nuestro lado, los más cercanos, están áridos como piedras del desierto teniendo un gran manantial de gracia de Dioa al lado de ellos pero nadie se los muestra.

La Sra. Siguió conversando y diciendo, con cara de desagrado y desdén que ella no entiende como hay gente sin fe; que ella no se junta con esas personas puesto que son gente mala, sin Dios y que solo puede estar con las personas que buscan de El.
No les puedo negar que sentí una gran tristeza interiormente porque nuestra iglesia no puede progresar si tenemos posturas de ese tipo. 
Nosotros mismos creamos a veces unas paredes muy altas para los demás que no les permiten ver a Cristo en todo su esplendor.

El plan de Dios no es que estemos solamente con quienes nos caen bien y encima de eso nos sintamos “casta elegida y privilegiada” por aquel "poco" que hasta ahora sabemos . La soberbia en el corazón del hombre hace un gran daño a nuestra alma y lo malo del caso, es que ciega nuestra capacidad de abrirnos a la verdad de las cosas.

Conocer las cosas de Dios es un privilegio y es también una gran responsabilidad pues “al que se le dio mucho, se le pedirá mucho; y al que se le confió mucho, se le reclamará mucho más”. (Lucas 12,48)


Vivir cristianamente es un don y como don al fin, debemos compartirlo sobre todo con nuestros hijos, hermanos, padres, esposos, sino… se convierte en un accesorio estéril en nuestra vida que no florece y por tanto, no da frutos.

El cristianismo no se vive sentado en un banco. El cristianismo se nutre de los sacramentos y se alimenta de la eucaristía. Entramos a la iglesia a amar a Dios, no hay duda!, pero tenemos que salir a amar a los hermanos. ¿Acaso veíamos a Cristo sentado solo en las sinagogas?…Él estaba muy claro y nos dejó su doctrina clarísima.
"Felices más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la practican". (Lc. 11,28)

Pidamos a Dios la gracia de ser siempre portadores de su mensaje de esperanza sobre todo a aquellos que Él ha puesto cerca de nuestras vidas, amén.

Dios les bendiga.
Una hija amada de Dios,
Nathalie Romero de Grau

viernes, 22 de mayo de 2015

Consagración de la familia al Espíritu Santo

Que toda nuestra vida religiosa y familiar esté impregnada de tu espíritu de piedad.



¡Oh Dios Espíritu Santo! Postrados ante tu divina majestad, venimos a consagrarnos a Ti con todo lo que somos y tenemos.

Por un acto de la omnipotencia del Padre hemos sido creados, por gracia del Hijo hemos sido redimidos, y por tu inefable amor has venido a nuestras almas para santificarnos, comunicándonos tu misma vida divina.

Desde el día de nuestro bautismo has tomado posesión de cada uno de nosotros, transformándonos en templos vivos donde Tú moras juntamente con el Padre y el Hijo; y el día de la Confirmación fue la Pentecostés en que descendiste a nuestros corazones con la plenitud de tus dones, pera que viviéramos una vida íntegramente cristiana.

Permanece entre nosotros para presidir nuestras reuniones; santifica nuestras alegrías y endulza nuestros pesares; ilumina nuestras mentes con los dones de la sabiduría, del entendimiento y de la ciencia; en horas de confusión y de dudas asístenos con el don del consejo; para no desmayar en la lucha y el trabajo concédenos tu fortaleza; que toda nuestra vida religiosa y familiar esté impregnada de tu espíritu de piedad; y que a todos nos mueva un temor santo y filial para no ofenderte a Ti que eres la santidad misma.

Asistidos en todo momento por tus dones y gracias, queremos llevar una vida santa en tu presencia.

Por eso hoy te hacemos entrega de nuestra familia y de cada uno de nosotros por el tiempo y la eternidad. Te consagramos nuestras almas y nuestros cuerpos, nuestros bienes materiales y espirituales,para que Tú sólo dispongas de nosotros y de lo nuestro según tu beneplácito. Sólo te pedimos la gracia que después de haberte glorificado en la tierra, pueda toda nuestra familia alabarte en el cielo, donde con el Padre y el Hijo vives y reinas por los siglos de los siglos.

Así sea.

Artículo originalmente publicado por corazones.org

lunes, 18 de mayo de 2015

No hay relevo. ¿Realidad o excusa egoísta?

Ver, juzgar y Actuar es el método que nos da nuestra santa Madre Iglesia desde el Concilio Vaticano II para fermentar nuestros ambientes de evangelio y como guía para la realización de tareas apostólicas, logrando así que sean hechas con criterio y no a lo loco para poder lograr algo sostenible en el tiempo.
Una frase muy común con la que nos topamos en numerosas instancias dentro de nuestras parroquias, movimientos, cofradías, secretariados parroquiales, ministerios musicales, centros de apostolado  es esta: “Nadie quiere comprometerse, por eso siempre sirven las mismas personas”.

Particularmente y antes de decir nada, creo en el plan de salvación comunitario de Dios hacia los hombres y estoy convencida de que  “en racimos” es que el Señor quiere que su pueblo se salve y le conozca. Dicho esto, aclaro también que no importa lo que hagan o dejen de hacer los hombres o algunas personas, el bien SIEMPRE prevalece y el Plan de Dios seguirá llevándose  a cabo en la humanidad aunque algunos hermanos en vez de ser canales por los que circule abiertamente este plan  sirvan más bien como  barricadas contra este.  La voluntad de Dios fluye, como el agua y el aire, por otros caminos hasta llegar a su destino final.

El tema aquí no es que el plan de Dios se realice o no. Estoy clarísima que se va a realizar de todas maneras, porque es SU plan, y el Señor es omnipotente, no depende de mí. Ahora bien, el asunto es más bien preguntarme yo, ¿que estoy haciendo para colaborar con ese plan?, ¿dejo pasar SU plan a los demás o soy una barricada para mis hermanos?, porque si siempre estoy diciendo que nadie puede más que yo puede hacer tal o cual cosa, entonces… “Houston, tenemos un problema”.  Hay un gravísimo problema de fondo que arreglar. Puede ser: egoísmo, envidia, falta de caridad – paciencia-, tal vez simple comodidad, pereza.
El ser humano tiene dos capacidades básicas indispensables para llevar a cabo en su vida y en los demás el plan salvador de Dios: la inteligencia y su capacidad de amar. Todo se puede aprender, de hecho somos criaturas entrenadas en todo lo que hacemos y solo necesitamos alguna indicación y pautas para ejecutar labores específicas. ¿La capacidad de amar?...está integrada a nuestro ser, tanto es así  que si no la ejercitamos…nos morimos, así de simple.

Creo que el potencial humano es grandioso. No porque seamos unos “todopoderosos”, sino porque Dios nos hizo así, con grandes capacidades. Creo en la gente que se entrega, que tiene deseos de entregarse a los demás. Creo en la gente que descubre sus propias capacidades a medida que las ejercita y por encima de eso creo firmemente en los dones de la providencia y el Santo Espíritu que junto con la buena voluntad del hombre le capacitan en todas las iniciativas que se propone, sobre todo cuando son para bien de su alma y de los demás.

En varias ocasiones, al escuchar la frase “no hay nadie más que lo quiera hacer”, es que no hay nadie que lo pueda hacer” para alguna asignación dentro de cualquier equipo o iniciativa,  me pregunto primero si es verdad y segundo si no será algún problema interior de inseguridad y exclusión a los hermanos, que no es más que rastros de egoísmo disfrazados dentro del alma.
No es posible que actividades tan sencillas como hacer la colecta dentro de una iglesia o buscar colaboradores para cualquier actividad sean “tan complicadas” que nadie las pueda hacer. Si de algo he podido ser testigo es de la inmensa capacidad del hombre en su respuesta al amor de Dios. Lo que si me pregunto, muchas veces es si en esa misma medida está mi compromiso como rebaño de Dios de acompañar esas ovejas más pequeñas que yo en la fe y que necesitan de que unos con otros nos guardemos las espaldas, nos cuidemos, nos esforcemos juntos, demos lo mejor de nosotros, etc.


En las carreras de relevo. Antes de pasar el "testigo" (así se llama el tubito que se pasa al otro corredor), no se si se han fijado, que el corredor que lo va a recibir, justo antes de que lleguen a pasárselo esta esperando y caminando un poco..e inmediatamente le pasan lo que debe llevar, sigue corriendo hacia adelante.

El apostolado con los “Discípulos de Jesús” en las visitas a los enfermos me demuestra esta realidad: hombres y mujeres que quieren darse para los demás, a pesar de que hayan tenido formación o no. La disponibilidad del hombre es la cualidad necesaria para que luego llegue la debida formación y este a su vez se transforme en elemento inclusivo de muchos más dentro del plan de Dios.
Existen muchos hermanos que quieren trabajar, por supuesto que si. La gran pregunta es: ¿estas tu dispuesto a enseñar lo que ya sabes, o prefieres quedarte cómodamente en tu posición porque entiendes que ya hiciste suficiente?. San Francisco de Asís después de muchos milagros y trabajos les dijo a sus hermanos, “empecemos a trabajar hermanos, no hemos hecho nada”. Esa debe ser la mística del cristiano: Ver la realidad con ojos de misionero: ¿qué hace falta?, ¿cómo colaboro?, ¿que está mal y como lo puedo remediar? , porque solo desde mi perspectiva, desde mi interior es que las cosas pueden cambiar. A veces perdemos mucho tiempo criticando lo que está hecho o lo que está mal. Esa fuerza debe utilizarse para buscar soluciones, tomar decisiones; Juzgar por supuesto a luz del santo evangelio y esos criterios de Cristo para luego accionar. Proponer nuevas alternativas, nuevos enfoques. Ser inclusivos, no porque esté de moda la palabrita sino porque Jesús es inclusivo, el evangelio es inclusivo…es para todos, repito, para TODOS.

Dios les bendiga. 

viernes, 17 de abril de 2015

Las bocas más humildes, el manjar más divino.

La generosidad del Señor es sin dudas inmensurable. Con gran alegría me tocó participar como ministro extraordinario de la sagrada comunión, llevando la eucaristía a cientos de hermanos en la Fiesta de la Divina Misericordia.

Mientras caminaba entre calles y aceras, entre el pueblo de Dios, venia pensando que el Maestro no tiene comparación, no se guarda nada para sí, todo Él se da, se brinda, se adelanta.

Una vez escuché esta frase: “la caridad no es perezosa” y cierto es. Claro…como Jesús es el amor mismo, por supuesto siempre se adelanta y nos sale al encuentro.

Entre una esquina y otra pensaba en el cuerpo místico de Cristo, que somos todos nosotros. Pensaba también en la dignidad de los hijos de Dios y como cada uno de nosotros, hermanos en Cristo, debemos encaminarnos a buscar el bienestar de nuestros hermanos, como miembros de ese cuerpo que todos somos.



Cuando finalmente llegué  a la esquina que me correspondía estar para entregar la comunión, un mar de gente se puso delante de mí;  no desorganizadamente, sino dispuestos y anhelantes de recibir tan preciado manjar. Era tan hermoso contemplar tanta bondad en aquellos rostros y ser parte del misterio de la providencia que siempre alimenta a sus hijos, no solo para reponer  fuerzas del cuerpo sino también para darle fuerzas al alma. Allí estaban  los hijos más humildes de Dios Padre, mis hermanos, los más pequeños, los más débiles pero con una fe tan grande que casi sentía que en ese momento pisábamos el cielo. De repente entendí… “eres Tú Señor, todos ellos eres Tú, pensé,  y me inundó  tan honda alegría… después  comprendí esto: “Es el mismo Jesús, alimentando su cuerpo…alimentando a Jesús”… ¿Cómo  explicar esta grandeza?, no tengo palabras ni forma de expresarlo. Es El quien se encarga de cuidarnos, alimentarnos, limpiarnos en cada Eucaristía. El, quien se brinda, se parte, se da. El,  quien viene a nuestra miseria, a nuestro encuentro, no importa donde estemos ni en qué condiciones estemos. El Señor está vivo, El Señor nos brinda su misericordia cada día; No se cansa de perdonarnos, no se cansa de amarnos, no se cansa de buscarnos. Y yo me pregunto… ¿hasta cuándo vamos a comer a Cristo sin comprometer nuestra voluntad?, ¿hasta cuando voy a seguir yo siendo obstáculo y miembro enfermo de su santo cuerpo místico?.

Jesús se brinda sin condiciones, nos consuela y se encarga de que todos sus miembros gocen de salud y vivan dignamente. Él está presente verdaderamente en aquellos más pequeños, los llama dichosos tantas veces… “dichosos los que lloran, dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, dichosos los mansos y humildes de corazón, dichosos los limpios de corazón…porque ellos verán a Dios”. 


Verdaderamente son bienaventurados y estas palabras del Maestro nos plantean un desafío que exige un profundo y constante cambio en el espíritu y en el corazón.
Gracias Señor por tu misericordia, gracias por tu amor.

Una hija Amada de Dios,

Nathalie Romero de Grau

miércoles, 1 de abril de 2015

Solidaridad y Conversion - Compartir con el Instituto Politécnico Aragon

El pasado viernes compartí con el personal del Instituto Politécnico Aragon. Una hermanita muy querida, Paula, quiso realizar este encuentro.

La verdad es que me sentí super bien entre tanta gente linda. 
Crecí en un hogar donde se respira el magisterio. Mis padres son maestros, o sea que sé de sus luchas, de sus retos, sus angustias, su felicidad, sus logros.
Sé que a veces tienen que ser más que maestros, enfermeras, amigos, psicólogos….
Personas formidables en el servicio, la entrega, la dedicación.

Tratamos sobre la solidaridad y la conversión. Dejo aquí algunos puntos principales tratados:


La primera de las ideas es : Un Propósito:
Salgamos con un propósito o varios…
Metas fijas por hacer…
Hacer cada día algo práctico que me permita ser mejor persona.

¿Cómo puede un estudiante aprender cosas nuevas?, ¿estudiando verdad? y sabemos que el ser humano es capaz de aprender grandes cosas. Solo tiene que emplear la voluntad y puede cambiar incluso rasgos y cosas que pensaba que no podía.
La educación es un proceso ¿cierto?, toma tiempo y dedicación….así mismo son las cosas de Dios, toman tiempo y dedicación.

La solidaridad es buscar el bien común. Y para mí, solidaridad es amor al prójimo que brota del amor a Dios… y es más que eso aun…es un mandato de Cristo que nos da en Jn 13…

[“un mandamiento nuevo les doy: que se amen unos a otros como yo los he amado. En esto conocerán todos que son mis discípulos…” (Jn 13, 34-35).]

Y la Cuaresma es un tiempo precioso que nos brinda la vida para crecer.., tiempo de quitar lo que no ayuda, retirar lo que no aporta. Tiempo de hacer ajustes, arreglos, de organizar, hacer espacio para lo mejor, lo limpio, lo verdadero. Tiempo de prepararnos para resucitar cada vez más cerca de Cristo.

Ese concepto de cambio lo tenía muy claro un jovencito:

Santo Domingo Savio (15 años) …” prefiero morir que pecar”.

Dios Padre quiere que sus hijos sean felices, particularmente en esta fecha de cuaresma.
Tenemos un Padre que nos ama con locura…

Esta Cuaresma es tiempo para ENCONTRARNOS CON NUESTRO PAPA.

 y ¿ qué quiere Satanás?...ROMPER EL PLAN DE DIOS. No crean que él quiere solo que te drogues, o que seas vanidoso, o que seas infiel, que vivas mal humorado…no, lo que quiere es que tu PIERDAS LA FE en Dios. Porque ¿ qué es lo que pasa cuando pecamos?, nuestra gracia ¿aumenta?...no…disminuye y llega un momento que por más que hagas…estarás sin Fe…no te sentirás hijo de Dios, eso es lo que el quiere.

Somos hijos de Dios, hermanos de Cristo, …somos cristianos…
El mensaje del cristianismo NO ES AMBIGUO, es uno solo. Y Cristo tiene sus criterios bien establecidos. Cristo es la verdad y Lo contrario de la verdad es la mentira. Y la mentira SIEMPRE esta disfrazada de empaques "bonitos", tales como el individualismo y explicaciones propias.

Generalmente la mentira se encuentra en el orgullo y la soberbia, puesto que de ahí vienen todos los pecados. Y dentro de cada pecado está el grito de Lucifer a Dios Padre..."no te serviré  (non serviam)” .
Grito que encierra tantas cosas: envidia, orgullos, soberbia, vanidad…bueno…siempre el asunto es "yo y mis gustos", eso es lo importante y eso es lo que prevalece.

De vez en cuando debemos recordarnos de una cancioncita que dice así:
"Si el pecado llega a tu corazón y te dice déjame entrar, dile no, no, no, Cristo vive en mí y no hay lugar para ti…."

LAS TENTACIONES…siempre van a estar…¿vamos a luchar contra ellas?....nuestro papel es simplemente orar y estar atentos.

Estamos viviendo un tiempo muy especial dentro de la liturgia: La cuaresma.

La cuaresma es una gran oportunidad que no debemos dejar pasar, es un Tiempo de gracia irrepetible.

Es tiempo para que seamos felices, ese es el objetivo de Dios en la cuaresma. Eso es lo que Él quiere que nosotros seamos felices. 

Siempre debemos ver hacia donde nos dirigimos, ¿ Cual es nuestro fin?, Vamos al cielo, vamos a la eternidad.

Tenemos un llamado URGENTE a la santidad.
La parábola de Jesús en San Mateo, aun hoy resuena y es para nosotros:
"Entonces dirá el rey a los de su derecha: ‘Vengan, benditos de mi Padre; tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo; porque estuve hambriento y me dieron de comer, sediento y me dieron de beber, era forastero y me hospedaron, estuve desnudo y me vistieron, enfermo y me visitaron, encarcelado y fueron a verme’. Los justos le contestarán entonces: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o encarcelado y te fuimos a ver?’ Y el rey les dirá: ‘Yo les aseguro que, cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron’."

En todas las lecturas de este tiempo vemos el tremendo llamado a la conversión, y la conversión plena…que no se acaba nunca…porque implica hacer ajustes, arreglos, Implica nuestro propio arrepentimiento y nueva vida.

Uno de los grandes obstáculos que podemos encontrar es el pecado, el mal obrar.

Hacer algún acto malo, Pecar, Mentir…de repente no es nada….nadie me ve, nadie se da cuenta… Pero resulta que pecar NO ES UN ACTO INDIVIDUAL. Sino comunitario, porque trae consecuencias y atentan directamente contra el cuerpo de Cristo.

Vivimos en un mundo totalmente acelerado. El hombre en su afán de “progresar” cada vez vive más estresado, y ustedes ven los hospitales llenos de gente enferma….sobre todo enferma de falta de amor.

Y la falta de amor se manifiesta de muchas maneras:
Puede ser diciendo mentiras (por cierto,  no hay mentiras blancas)
_ Ej: llaman por Teléfono…. - "no está"…

Las mentiras pueden traer consecuencias muy graves, sobretodo si nos acostumbramos a mentir constantemente.
¿Sabían que el Demonio es el inventor de la mentira?
Sí. Así lo llama Jesús el Evangelio de San Juan. Vamos a buscar Juan 8, 44:
 “Cuando el Demonio habla de él brota la mentira, porque es mentiroso y padre de toda mentira” (Juan 8, 44)

El mentiroso se daña a sí mismo, daña a los demás, daña a la sociedad y, sobre todo, desfigura la imagen de Dios en su alma.

Hay que cuidar la lengua. Con ella puedes alabar a Dios, consolar al triste, aconsejar a un amigo…pero también puedes herirte, herir el honor y la fama del prójimo.
Eso también es falta de amor, cuando calumniamos a alguna persona o permitimos que se hable mal de ella.

Decía san Bernardo que la lengua es una lanza, la más aguda; con un solo golpe atraviesa a tres personas: a la que habla, a la que escucha y a la tercera de quien se habla.


Nosotros debemos tener claro como nos nos lo dice San Juan en su 1ra. Carta, 4, 20:
“El que dice que ama a Dios y no ama a sus hermanos miente, porque, cómo van a amar a Dios al que no ven, si no aman a los hermanos a los que ven”.

Jesús nos demostró de muchas maneras su gran deseo de ayudar a los necesitados.

Dicen las estadísticas que en el transcurso de su vida un hombre promedio tiene la posibilidad de influir en unas 10,000 personas, eso en los maestros se cuatriplica….imagínense.

Podemos influir en esas almas que Dios nos regala y nos pone junto a nosotros cada día.

¿Que vamos a hacer con esta gran oportunidad?

Hay gente que piensa que todo está perdido. NO TODO ESTA PERDIDO. Ustedes están trabajando ensenando, dando su tiempo, su vida, formando a los futuros hombres de nuestra patria.
Hay gente que solo vive quejándose de todo, ¿no les pasa? Que vive con un problema todo el tiempo, gente a la que se le pide ayuda y nunca está de buen humor y siempre encuentra un  “pelo en el sancocho”…
Gente que te encuentras en la calle…y tú le preguntas como estas?....aquí en la lucha….
En la lucha……a esa gente cuando te toque….tu les dices…si pero vamos ganando hermano!....el que tiene a Dios va ganando…

Cada día El mundo pide ejemplos de vida, de trabajo, de evangelización, de humildad, de servicio desinteresado, de pasar haciendo el bien, como Cristo, ayudando a todo el que lo necesita, amando a los hermanos.
Señores porque el cristiano se conoce no tanto por lo que dice, sino por lo que hace, por su testimonio de vida.

Si tú dices que tu alabas al Señor, que se te note, que se te note…

Madre Teresa decía que nosotros somos el evangelio. Con tu testimonio diario, por donde tu pases, dejas ese mensaje,. Con tu vida puedes dejar el mensaje de Cristo, en el trabajo, hablando con algún alumno de la escuela, un padre, una madre, un compañero de trabajo...llevamos un mensaje, que nos quede claro, ahora, ¿cual es ese mensaje que estas dejando?

Tentación de salir a hacer las cosas bien fuera de casa…y dejar nuestra casa toda desarreglada, manga por hombro.

Lo importante es amar, amar siempre. Y todos estamos capacitados para el amor, todos podemos amar a nuestros hermanos.  Con cosas pequeñas.

Una de las cosas que quiero compartirles en este momento que estoy con ustedes es algo que aprendi y que me llena de gran ilusión:


Las obras de misericordia son acciones caritativas mediante las cuales ayudamos a nuestro prójimo en sus necesidades corporales y espirituales (cf Is 58, 6-7: Hb 13, 3). Las obras de misericordia son 14 y se dividen en 7 Espirituales y 7 Corporales.

Las 7 Obras de Misericordia Espirituales
Instruir, aconsejar, consolar, confortar, son obras de misericordia espirituales, como también lo son perdonar y sufrir con paciencia. (Catecismo)

1. Enseñar al que no sabe.
Es importante que cooperemos con nuestros hermanos, pero es más importante enseñarles a realizar por ellos mismos aquello que no saben. Por ello, enseñémosle a orar, a perdonar, a perdonarse, a compartir, etc.

2. Dar buen consejo al que lo necesita.
Para dar buen consejo es necesario que nosotros mismos hayamos sido aconsejados por un director espiritual, que nos ayude a orar a Dios Padre, para que nos envíe su Santo Espíritu y nos regale el don de consejo. Así, bajo la guía del Señor, tanto nuestras palabras como nuestro actuar, serán un constante aconcejar a los que lo necesitan.

3. Corregir al que se equivoca.
Muchas veces nos enojamos o reímos cuando vemos a algún hermano equivocarse, olvidándosenos que no somos perfectos e inevitablemente nos equivocaremos también. Pensemos, ¿nos gustaría que se rieran de nosotros?, definitivamente NO, así que, cuando alguien se equivoque corrijámoslo con amor fraternal para que no lo vuelva a hacer.

4. Perdonar al que nos ofende.
¡Que difícil!, tanto que Jesús nos dice que debemos perdonar 70 veces 7, es decir, SIEMPRE. Además en el Padre Nuestro, nos pone la condición de PERDONAR NUESTROS OFENSAS, COMO NOSOTROS PERDONAMOS A LOS QUE NOS OFENDEN. Así que, a perdonar, perdonar, perdonar....

5. Consolar al triste.
Jesús nos ha dicho: "Dichosos los que lloran porque serán consolados". El consuelo de Dios, por medio de su Espíritu Santo, nos consuela. Pero, además, Dios se vale de nosotros para consolar a los demás. No se trata de decir: no llore, sino de buscar en las Escrituras, las palabras que mejor se adecúen a la situación. En los salmos podremos encontrar esa palabra de consuelo que requerimos, por eso, es conveniente recitarlos y meditarlos constantemente.

6. Sufrir con paciencia los defectos del prójimo.
¡Qué fácil es ver la paja en el ojo del prójimo y no vemos la viga en el nuestro!. Cuando seamos capaces de disimular los defectos de nuestro hermano, estaremos colaborando en la construcción del Reino del Señor. Tengamos paciencia con los ancianos, los niños, el vecino, el compañero de trabajo y ellos la tendrán con nosotros, en nuestros defectos.

7. Rogar a Dios por los vivos y los difuntos.
Cuando escucho a mis hijos orar pidiendo a Diosito por nosotros, por sus hermanos, por sus compañeros de escuela y por sus abuelitos ya fallecidos, me siento agradecido de saber que muchos elevan una oración al Creador por mi y por mis familiares o amigos que se me adelantaron a la casa del Padre. Cada oración es una intercesión, y el Señor nos pide que oremos unos por otros para mantenernos firmes en la fe, así como El oró por Pedro para que una vez confirmado, le ayudara a sus hermanos.

7 Obras de Misericordia Corporales
Las obras de misericordia corporales consisten especialmente en dar de comer al hambriento, dar techo a quien no lo tiene, vestir al desnudo, visitar a los enfermos y a los presos, enterrar a los muertos (cf Mt 25, 31-46). Entre estas obras, la limosna hecha a los pobres (cf Tb 4,5-11; Si 17, 22) es uno de los principales testimonies de la caridad fraterna: es también una práctica de justicia que agrada a Dios (cf Mt 6, 2-4) . (Catecismo)

1. Visitar a los enfermos.

Nuestros hospitales están llenos de enfermos olvidados por sus familiares, o bien, personas que por la lejanía con el centro hospitalario, no reciben visita alguna. Es bueno dar dinero para los necesitados, pero que bueno es darnos nosotros mismos. Compartamos de nuestro tiempo con ellos y llevémosles una palabra de aliento, un rato de compañía a esos cristos en su monte de los olivos.

2. Dar de comer al hambriento.
Jesús nos ordena compartir con el necesitado cunado nos dice, "El que tenga dos capas déle una al que no tiene, y el que tenga alimento, comparta con el que no"(San Lucas, 3-11). Al compartir nuestro alimento, no solo les llenamos el estómago a nuestros hermanos necesitados, sino que les mostramos el amor de Dios que no los deja desfallecer.

3. Dar de beber al sediento.
Con cuantas ganas nos bebemos un vaso de agua fresca luego de recorrer un largo trecho para calmar nuestra sed. ¿Cuántas veces pensamos en nuestros hermanos que no tienen un lugar donde beberlo?. Pensemos en aquellos que se enferman porque deben calmar su sed con agua contaminada, aquellos que mueren de sed porque otros la desperdician, incluso Jesús, en su trance de muerte, sintió sed y lo exclamó con tanta vehemencia, que un soldado romano le acercó una esponja con hiel y vinagre para que la calmara. ¿Sómos nosotros peores que ese soldado romano como para negar agua al sediento?.

4. Dar posada al peregrino.
Existen muchos inmigrantes que esperan nuestra ayuda para poder vivir dignamente junto a su familia, ayuda que debe hacerse presente en toda forma y a todo momento. Recordemos que esos hermanos desposeídos son Sagrarios del Espíritu Santo que merecen al menos una Tienda de Encuentro con el amor Divino.

5. Vestir al desnudo.
A menudo nos encontramos con hermanos que estan vestidos con harapos o bien se encuentran desnudos, viéndose disminuída su dignidad de hijos de Dios. Ayudémosles a recobrarla brindándoles una vestidura limpia y respetable, que les permita reencontrar al Señor en la bondad de los demás.

6. Visitar a los encarcelados.
Cada mañana nos levantamos y corremos a los centros de estudio o trabajo, y posiblemente pasemos frente a un centro de reclusión en el que muchos de nuestros hermanos sufren la soledad y la indiferencia. Nuestra Santa Madre Iglesia nos llama a llevarles, no solo cosas materiales, sino el cariño de toda la comunidad a cada uno de ellos, para que se sientan parte del rebaño del Único Pastor.

7. Enterrar a los muertos.
Sepultarlos no significa olvidarlos, por el contrario, esta obra de misericordia corporal nos lleva a la obra de misericordia espiritual que nos invita a rezar por los vivos y los muertos. Al enterrarlos no debemos olvidar que es nuestro deber mantener sus sepulturas en buen estado, pues en ellas se contienen los restos mortales de aquellos que fueron Templo del Espíritu Santo.


Finalmente quiero despedirme diciéndote que no importa cuál sea el desierto por el que pases, que no importa cuánto has podido pecar, que el amor de Dios en tu vida es mucho más grande que cualquier pecado, que Él te espera como su hijo amado que eres. Quiero que cierres los ojos y le entregues tu corazón en este momento y lo escuches. Entrégale tus cosas, tus afanes, eso que quieres cambiar, déjate amar por El, veras como este domingo de resurrección también tu quedaras lleno de la luz de Dios.

Hay alguien que no le importa…lo que tu hayas hecho……

Dios les bendiga.
Una hija muy amada de Dios
Nathalie Romero de Grau

lunes, 23 de marzo de 2015

GUARDA TU CORAZÓN: MADURACIÓN DE LA PERSONALIDAD

¿Acaso seremos los mismos de ayer?,  ¿podemos ser iguales después de 5, 10, 20 años? , si piensas que es así, ni sigas leyendo. Si la respuesta es "así soy yo", esto no es para ti, pero te dejo saber algo: la vida cambia, con ella nosotros también debemos hacer cambios y SIEMPRE cambiamos. Lo que está por decidir es el cuánto, el dónde  y el cómo. ¿Cómo quiero cambiar, cuánto tengo que ajustar y hacia dónde me dirijo?

Dice la palabra de Dios que debemos guardar nuestro corazón sobre cualquier otra cosa porque de el mana la vida. Y solo de lo que abunda en el corazón habla nuestra boca.

Una de las maneras de guardar nuestro corazón es ajustando y trabajando en nuestra personalidad.
Es un tema un tanto cuesta arriba, pero con la ayuda de un director espiritual y la gracia santificante junto a nuestra voluntad, grandes cosas podemos ir logrando.

Este manual del P. Miguel Ángel Fuentes, me parece muy acertado como para ponernos a estudiarlo poco a poco y mas que leer y conocer mucho usar la parte practica en nuestro diario vivir. Tiene 38 páginas solamente.

Descárgalo y tenlo como referencia, con la ayuda de Dios, veras que entre su providencia y tu buena disposición en esta cuaresma podremos gozar un poco mas de la Pascua de nuestro Señor, muriendo nosotros un poco mas a nuestras miserias.



DESCARGAR MANUAL DE : MADURACIÓN DE LA PERSONALIDAD
Autor: P. Miguel Ángel Fuentes, IVE

"Las siguientes páginas tienen por tema la madurez humana. No se trata de un estudio principalmente especulativo sino de notas prácticas, encaminadas al trabajo personal en la propia maduración.

El Diccionario de la Real Academia Española señala tres significados del término “madurez”: se entiende de la sazón de los frutos, del buen juicio o prudencia (sensatez), y de la edad de la persona que ha alcanzado su plenitud vital y aún no ha llegado a la vejez. Ninguna de estas acepciones coincide plenamente con el concepto filosófico de la “madurez de la persona humana”, aunque nos abren camino para comprenderla."

Dios te bendiga.
Una hija amada de Dios,
Nathalie Romero de Grau

sábado, 7 de marzo de 2015

Señor, tú tienes palabras de vida eterna

Mañana es un día para pensar verdaderamente en convertir nuestro corazón a Jesús cada vez mas. Somos templo del Santo Espíritu de Dios ...y Jesús nos va a decir en el evangelio...porque llenan la casa de mi Padre de tantos disparates?... «Quitad esto de aquí; no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre.». 
Quitemos pues todo lo que nos impide tener una casa digna de Dios. Lean hoy el evangelio, prepara tu corazón para que manana, en el banquete de la Misa, el Señor te hable claramente y lo comprendas mejor. DTB


Evangelio según san Juan (2,13-25), del domingo, 8 de marzo de 2015


Lectura del santo evangelio según san Juan (2,13-25):

Se acercaba la Pascua de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados; y, haciendo un azote de cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que vendían palomas les dijo: «Quitad esto de aquí; no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre.»
Sus discípulos se acordaron de lo que está escrito: «El celo de tu casa me devora.»
Entonces intervinieron los judíos y le preguntaron: «¿Qué signos nos muestras para obrar así?»
Jesús contestó: «Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.»
Los judíos replicaron: «Cuarenta y seis años ha costado construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?»
Pero él hablaba del templo de su cuerpo. Y, cuando resucitó de entre los muertos, los discípulos se acordaron de que lo había dicho, y dieron fe a la Escritura y a la palabra que había dicho Jesús.
Mientras estaba en Jerusalén por las fiestas de Pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo los signos que hacía; pero Jesús no se confiaba con ellos, porque los conocía a todos y no necesitaba el testimonio de nadie sobre un hombre, porque él sabía lo que hay dentro de cada hombre.


Palabra del Señor



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http://yocantocomodavid.blogspot.com/2014/08/senor-tu-tienes-palabras-de-vida-eterna.html