miércoles, 8 de enero de 2014

Una oportunidad para perdonar

Hace un tiempo, escuché a Martín Valverde, en una de sus charlas decir "¿quién te dijo que nunca te van a lastimar?, ¿quién te dijo que las personas no fallan?". Todos podemos fallarle a alguien en algún momento de nuestra vida. Sobre todo a aquellos con los que día a día tratamos, nuestros seres y amigos más queridos. Algunas veces podemos hacerlo, sin darnos cuenta, otras veces un poco más conscientes de lo que hacemos: por miedo, temor, rabia, envidia, venganza, inseguridades… en fin, por tantas cosas.

El hecho de que seamos seres humanos nos hace vulnerables, incluso al mismo Cristo le ofendieron tantas veces (y aún le ofenden) y el hecho de que seamos cristianos no nos hace "inmunes" a las ofensas, sino que nos compromete a dar una respuesta cristiana ante esas situaciones.


Tal vez pasas por algún momento difícil, de tantos que hay. Realmente no lo sé, pero con gran amor te quiero compartir la riqueza que encontré en el perdón. Tienes que tomar en cuenta que Dios, como Padre de Misericordia, te hizo semejante a El. Por lo tanto, tu también puedes, con su ayuda, amar y perdonar.

De alguna manera misteriosa, el Señor usa todo lo que nos pasa, tanto lo que nos pasa a nosotros como lo que les ocurre a otros cerca nuestro, ¿sabes para qué?...para acercarnos a El.

Debemos ver los hechos, como grandes oportunidades que el Padre nos presenta para crecer en su amor, crecer en humildad y crecer como hijos de Dios.

Cuando ocurre algún hecho en mi vida, doloroso, que me impacta de alguna manera, me da tanta paz vivirlo de la mano de Cristo. No porque sea alguna figura imaginaria que me haga andar por las nubes o para salirme de la realidad, muy por el contrario:

Primero: cualquier cosa que me toque vivir en este mundo, ya Cristo la vivió y me brindó la respuesta plena perfecta de cómo debo, según sus criterios, vivirla.

Segundo: es mi hermano mayor y no se ustedes, pero uno se siente taaannn bien cuando tiene un hermano más grande al lado de uno; Y Cristo es el hermano con Mayúscula, por excelencia.

Tercero: porque me va guiando en cada momento y mirándole a El en la cruz, pocas cosas me parecen más grande que eso.  "En la cruz esta la vida y el consuelo, y ella sola es el camino para el cielo", diría Santa Teresa de Jesús.

Cuarto: Su mirada me compromete, El Cuenta Conmigo para responder cristianamente y con misericordia ante los demás, (Así como tantas veces lo hace conmigo). Porque estoy, igual que tu, llamada a evangelizar y estoy convencida de que ¡hay que evangelizar en todos los momentos!, no es solamente cuando demos alguna prédica o catequesis…¡hay que evangelizar con la vida! y ¿qué es evangelizar?, ¡" llevar la buena nueva", la noticia grandiosa de que Jesús resucitó, que está vivo! y ¿cómo reflejo yo que está vivo en mi?, ¿ ¿ ¿cómo!!???, haciendo míos los sentimientos de Cristo, no cuando yo quiera…no, sino cuando la vida y Cristo me lo piden. Allí evangelizo. Cuando llevo amor y perdón.
Es en ese momento, cuando soy un "disparate", cuando no puedo actuar por mi misma, en el que El se hace grande. Por eso, perdonar es tan necesario en nuestras almas. Cuando perdonamos y dejamos la ofensa atrás, brindamos paz a las personas que de una u otra manera nos han ofendido y también nos damos paz a nosotros mismos. Crecemos en santidad, que no es más que crecer en Gracia de Dios.

¿Y el Dolor?, me dirás… pues existe. Está ahí. No es una fórmula mágica. No es como que va a desaparecer lo que pasó. Pero precisamente…: lo que pasó…ya pasó…no podemos hacer NADA para cambiarlo. Pero si podemos cambiar nuestro futuro. Ser mejores, hacer a otros mejores. Y con el tiempo, ese dolor, ya no está.

¿Que no es fácil?, por supuesto que no es fácil. ¿Quién ha dicho que lo sea?. Pero si debo decirte, que una vez le entregas tu carga a Dios, una vez tratas de ponerte en los zapatos de quien te ofendió y dejas de mirarte al ombligo; una vez tratas, con humildad, de comprender las miserias humanas…y te das cuenta de que somos débiles, que sin Dios somos capaces de todo…¡DE TODO! y lo pongo en mayúscula. En ese momento, empiezas a liberarte, tratas, solamente tratas y entregas, la sanación no viene de ti…la sanación viene de lo alto. Es cuando empieza a llenarse tu alma de Dios. Empieza a llenarse ese dolor del mismo Cristo, empiezan a dejar de brotar lagrimas y se esboza en tu rostro una hermosa sonrisa.

En ese momento, cambias el ¿por qué Señor?, al ¿para qué Señor?, ¿qué quieres Señor?, ¿qué vas a sacar de esto?...Ofrécelo todo hermano, amigo, amiga…todo. En esto de la vida espiritual NADA SE DESPERDICIA. Todo, absolutamente todo, debe acercarnos a Dios.

Es en ese momento, cuando no entiendes todavía lo que pasa, que Jesús te lleva entre sus brazos. Es en ese momento cuando su Madre Santísima se vuelca en caricias hacia ti, cuando manda toda su milicia de ángeles a cuidarte, porque El sabe que su hij@ querido esta herido. Y es allí cuando sus palabras cobran vida: "Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo", "¡Oh Señor, que sería de mi sin ti!. ¡Ayúdame a perdonar siempre y prontamente!. No permitas que el resentimiento, el dolor, la sed venganza se anide en mi corazón. Lléname de ti, de tu esperanza, de tu paz, de tu gran amor. Inunda mi vida por completo Maestro. Teniéndote a ti, lo tengo todo".

En el momento en que permitimos que se instale en nosotros la ira, el desprecio y comenzamos a acusar a los demás…porque "¡mira que yo soy tan bueno!, ¡yo nunca he hecho nada malo!, yo y yo y yo…permitimos que sea el 'acusador desde el principio', que es el mismo Lucifer, quien vaya ganando esa batalla. Desde que llega, empieza a acusar…"No fui yo, fue Eva"…

Un alma en pena, cualquiera que sea, necesita ser perdonada. No estoy hablando de que las cosas sigan igual. Eso nunca pasará. Lo que pasó, quedo atrás. Pero cuando asumimos el perdón y decidimos perdonar en nuestro corazón, con la ayuda de Dios, una puerta se  abre para poder construir un futuro diferente. Y resurgimos, como el "Ave Fénix" de nuestras cenizas, construimos una relación mas sana, la que sea: hermanos, amigos, esposos, hermanos….y una vez iniciamos esa construcción, nueva, que puede tomar tiempo, no sobre la base del dolor…sino sobre la base del amor, de la entrega, del "yo creo en ti", allí, sin duda alguna, Dios está presente y bendice esa relación.

Algunas personas creen que perdonar es "hacerse el chivo loco"…eso no soluciona nada, al contrario, lo empeora. Otras creen que es "Olvidarse de lo que pasó"…tampoco es bueno, porque lo que pasó, sucedió (no nos estamos inventando nada), pero, colocarlo en su sitio, su justo lugar: atrás, no delante ni recordándolo a cada paso que damos…así no avanzamos ni nosotros ni los demás. Otras personas piensan que "no enfrentando la situación, teniendo de lejos a las personas", como no las ven de cerca, pues viven su vida pensando que "todo está bien" y no es así, realmente la brecha que se crea es cada vez más grande y pueden tornarse irreconciliables las diferencias, tal vez por cualquier "disparate".

Perdonarnos mutuamente, teniéndonos paciencia, es siempre bien poco, comparado con la bondad de Dios que perdona a todos.

Una de las frases de Jesús que mas me conmueven es precisamente de las ultimas que dijo: la petición de Jesús desde la cruz: "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen" (Lc 23, 34). "¡Dios mío!, Tanto amor por mi!, por mi que soy menos que una hormiga …"¡Oh Maestro, que bien ya tu me conocías!. ¡Como necesitaba ese perdón, esa intercesión tuya por mi, por mis flaquezas, por mi pereza, por mis orgullos!  Gracias Señor…dos mil  y tantos años después, gracias…"

El tema del "perdón" aparece continuamente en todo el Evangelio. Lo encontramos al comienzo del Sermón de la Montaña, cuando el Señor nos dice: "Si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda" (Mt 5, 23 s). No se puede presentar ante Dios quien no se ha reconciliado con el hermano; adelantarse con un gesto de reconciliación, salir a su encuentro, es una condición previa para dar culto a Dios correctamente.

Les comparto dos frases que me parecen muy buenas para meditar:

"Si no sueltas el pasado, con qué mano agarras el futuro?"

"El que es incapaz de perdonar, es incapaz de amar." (Martin Luther King)


Hermanos, hermanas…Si en este momento, estas pasando por alguna situación en la que estas llamado a perdonar, como persona, como cristiano y como apóstol… pide la Gracia, da un paso adelante, ponte en acción. ¿No puedes hablar?...dale un abrazo, una sonrisa, cómprale un dulcito, mándale un email …cualquier acción, pero ¡no te pares!. No te inundes en las lágrimas, en resentimiento. ¡Sal afuera! como Abraham, a "contar estrellas", sal fuera de ti y del dolor. Conéctate con una realidad mucho más grande que tu.  Dale permiso a Jesús para entrar, que sea El quien te ayude a llevar, según su voluntad, este momento y verás que realmente, tienes una oportunidad para perdonar en tus manos y que es un gran regalo que puedes ofrecer al Altísimo. Dios te bendiga.


viernes, 3 de enero de 2014

Mami, ¿Por qué no es bueno que leamos horóscopos?

     
 El día de ayer camino a casa me pregunta mi hija más pequeña: ¿existen personas que pueden ver el futuro?, ¿por qué no es bueno que leamos horóscopos? y la verdad les cuento que lejos de "frizarme" con aquel cuestionamiento, me alegre muchísimo. Mi hija está creciendo y quiere dar "razones a su fe", lo cual es muy bueno. Santa Teresa decía que "de devociones a bobas nos libre Dios." (Libro de la Vida, cap. 13, 16).

Pues empecé a explicarle el porque…pero si quiero aclarar, que el Espíritu, siempre pronto a ayudarnos en estas cosas, me dio una buena mano. Inicie indicándole que ver la suerte, tratar de conocer el futuro, que lean las manos, las cartas, los horóscopos…todo eso está fuera de la Gracia de Dios, eso no viene de Dios, eso lo ofende. Le aclare también que hay personas a las que Dios les regala algún don especial para "ver" en las demás personas gracias o bien fallas, pero que son muy pocas y que mucha gente que dice trabajar en eso de "Adivinar el futuro", no es gente bien intencionada, sino que engañan a las personas para tener dinero.

Paso seguido, le pregunte a mi hija:

—¿Cuál es el primer mandamiento?, ella me contesto:
—Amar a Dios sobre todas las cosas".
—"Perfecto", le dije." Ahora, dime algo, ¿tú sabes que Dios es grande?
—"Si, claro, mami. Lo más grande.
—"Bien, le dije" y ¿Sabes que El te quiere más que a nada en el universo?, ¿Tu confías en Dios?"
—"Si claro, me respondió"
—"Ahí es que esta el asunto, le indique".  Por eso es que es una ofensa a Dios Padre estar viendo esas cosas, porque es una falta de confianza en su amor. El nos da todo: la vida, la comida, el empleo, la salud, la ropa…todo y siempre se ocupa de nosotros, lo ha hecho desde antes de nacer. Y si eso ha sido así siempre, El seguirá brindándonos su amor y su providencia en todo momento. El tiene un plan maravilloso de vida para cada uno de nosotros. Y si yo amo a Dios, sobre todas las cosas, yo confío en El y por tanto no tengo que buscar nada fuera de su amor.
Te voy a poner un ejemplo: Papi y Yo te brindamos todo para subsistir en la vida…todo. ¿Tu confías en Papi y Mami, verdad?"

—"Claro mami"
—" ¿Verdad que a ti no se te ocurre preguntarle a nadie si te vamos a dar de comer mañana?, o si te vamos a pagar el colegio el próximo mes?, o consultar un periódico a ver si vas a comer postre la semana que viene?
—"No, claro que no, yo se que todo eso ustedes me lo dan"
—"Si haces eso, ¿tú crees que nos sentiríamos bien tu papa y yo?
—"No"
—"Pues bien princesa, así mismo pasa con Dios, pero EL es mucho más grande que nosotros. El nos ama, nos provee de todo lo que necesitamos. Confiamos en El. Por eso, cuando buscamos y ponemos nuestra fe en otras cosas que no son El, caemos en un gran error y le ofendemos.
—¿Comprendiste?
—Si



Debo decirles que educar es una de las tareas más hermosas en la que uno tanto aprende como enseña. Dios en su infinita bondad nos asiste con su Santo Espíritu cada vez que le necesitamos, en verdad es una ayuda idónea y un gran defensor. Dar respuesta a nuestros hijos de todo cuanto preguntan, desde la razón, siempre les dará cimientos fuertes en la fe, esa fe en la que muchas veces va a soportar sus vidas cuando ni los estudios, ni el trabajo, ni las demás cosas sean suficientes. Pidamos al Señor que nos siga brindando siempre su mirada amorosa y su protección es un mundo que cada día es mas relativo. Los cristianos siempre estamos llamados a nadar contracorriente, pero a sabiendas de que existe una lógica razón y un sentido en todo nuestro proceder. Dios les bendiga.

jueves, 2 de enero de 2014

¡Vamo'Arriba 2014!

Escuché a nuestro querido obispo Monseñor Amancio Escapa decir en la homilía del 1ro de enero, que si existiera alguna frase representativa de lo que Dios en este momento quiere decirnos sería "Feliz año nuevo", porque Dios solo quiere la felicidad para nosotros sus hijos. ¡Wow!, eso me conmovió…Repito: Dios SOLO quiere la felicidad para sus hijos, quiere que seamos felices, hoy, ahora.

Y para que seamos felices nos brinda todos los medios. Así, aunque hayamos metido la pata tantas veces, nos ofrece la reconciliación, nos alimenta cada día para fortalecernos (el sabe perfectamente que el refrán aquel de que "el mal comío no piensa", se presta también para la vida espiritual); nos acompaña en los momentos buenos y en los no tan buenos; Dios, va caminando junto a nosotros cada día, percatémonos o no de ello, El SIEMPRE está allí.


Mirando con gran amor esta oportunidad de vida que Dios me regala en este nuevo año, de poder plantearme metas, también recuerdo que Monseñor nos dijo: "propónganse pocos objetivos o metas, porque si son muchas, luego no las pueden cumplir todas". Y en ese planteamiento interior es que me encuentro…
Decimos en cursillos que tenemos un "tesoro": "tengo una vida, una solamente  y puedo hacer con ella algo grande  o algo mediocre".  ¿Qué voy a hacer en este nuevo año?,  ¿es una oportunidad que voy a dejar pasar?. Es muy fácil dejarse llevar por el día a día y vivir sin propósitos concretos.

Les cuento una lección que aprendí de mi madre cuando era pequeña: Yo Tenía apenas unos 10 años de edad, me gustaba mucho correr. Un día, en el malecón, estábamos caminando juntas, dijo mi mamá: —"Corre desde aquí hasta ese poste de luz" (el poste estaba como a 2 cuadras - de esas cuadras largas-) y yo corrí y corrí lo más rápido que pude hasta que llegué al poste de luz. Paso un rato y luego me dijo,  —"Ahora corre lo más lejos que puedas rápidamente " y empecé a correr rápido, más rápido y me paré como a cuadra y media…
Mi madre, se acercó a mí y me dijo  — "Pero te dije que corrieras lo más lejos que puedas y corriste menos que hace un momento…¿qué pasó?... Ese día, comprendí que debemos tener un objetivo, un ideal claro que guíe nuestros pasos, porque sino, nunca vamos a llevar a cabo lo que realmente podemos llegar a ser.


Este nuevo año Dios quiere que seamos felices y para eso debemos poner todas nuestras capacidades a pleno rendimiento, a total capacidad. "Enséname Señor a ser en plenitud  el ser humano que Tu quieres que sea. Muéstrame  Señor Tu plan para mi vida. Indícame en este año Tu voluntad, que es la perfección en mi vida...¡Está clarísimo para mi!, miren: si alguien fabrica un carro, el que sea, vamos a decir un Ferrari, está hecho para correr, para eso fue construido. Si utilizas ese carro como si fuera un "Toyota", andando en las calles a 60 y 80 km por hora, al pasar el tiempo, este carro se va a ir desgastando sin cumplir su misión que es la de correr a alta velocidad.  Así nos pasa a nosotros, estamos aquí para cumplir una misión, ¿cuál?, no sabemos, pero debemos trazarnos metas, pedir al Padre su ayuda para llegar a ser la persona que El quiere que seamos y ¿saben qué?, no tenemos mucho tiempo. Solo tenemos una vida, esta, no hay otra.

Escuché el fin de semana una frase del sacerdote C. Cancelado  que también me ha dejado pensando…"Jesús nos dice que nos quiere calientes, no tibios ni de medias tintas…nos quiere así para luego enfriarnos en el cielo y el Diablo nos quiere "fríos"  para luego calentarnos y freírnos  en el infierno"…¿hace sentido verdad?, ¿cómo estamos, frío o calientes en las cosas de Dios? 

Demos la bienvenida a este 2014, con metas concretas,  presentemos al Señor nuestros deseos para que los bendiga Y dentro de esas metas, no olvidemos la más importante: La Santidad. Que todas  nuestras metas estén, de algún modo, unidas a la búsqueda de la santidad todos los días. En las cosas pequeñas de cada día. Decía el Beato Juan Pablo II que la santidad «es precisamente la alegría de hacer la Voluntad de Dios».

 ¿Queremos ser santos de verdad?, ¡propongámonoslo!, al menos pongamos el planteamiento sobre la mesa. Esa es la perfección de la vida Cristiana, no hay otra. Es nuestro llamado a cumplir en la tierra desde nuestra vocación personal, la que sea. Si eres sacerdote, desde ahí, si eres consagrada, desde ahí, si eres laico, casado o soltero, pues desde ahí. ¿Chofer, banquero, mercadólogo, estudiante, agrónomo, presidente?...desde tu vida, hacer todo con amor, eso es ser Santos.
Este año tendremos que hacer muchas cosas, pero siempre tengamos en cuenta para quien las hacemos y hagámoslas con amor, eso es lo esencial para cumplir nuestra vida, con perfección. Que tengamos siempre rectitud de intención en todo nuestro obrar. ¡Vamo' arriba 2014!, cuento con el deseo de Dios para ser feliz. ¡Vamo' arriba 2014!, tengo muchos proyectos para realizar y tengo una ayuda idónea para llevarlos a cabo (el Espíritu Santo) . ¡Vamo'arriba 2014! quiero llenar mi libro de vida de buenas obras, llenas de amor, para entregar a Jesús, no tengo tiempo para perder sino mucho trabajo por hacer.

¡Dios les bendiga y tengan un feliz y santo año!



jueves, 26 de diciembre de 2013

El Aguacate "Pasmao"

Muchísima gracia me ha causado este evento, tan común y sencillo que he podido ver  en la mesa del comedor de mi casa.
El sentido del humor de Dios y su creatividad siempre me han causado asombro. Y esta ocasión no ha sido la excepción.


Todos hemos comprado aguacate alguna vez, ¿cierto?. Pues, la pasada semana, compré unos que estaban verdes y a medida que pasaban los días, se fueron madurando…unos adelante y otros atrás, pero, había uno que estaba en la canasta, igualito y pasaban los días y no se maduraba…se fue como arrugando y ni verde ni maduro, seguía allí. 

Pensé…"aun no se ha madurado, vamos a botarlo porque no sirve para comer, estaba, en buen dominicano, "pasmao".  Después pensé, "bueno, vamos a esperar un poco a ver si se madura"… ¡Ay mi Dios!, en ese momento, me llego al pensamiento la parábola de la "Higuera Estéril" y como la misericordia de Dios intercede por nosotros sus hijos esperando que demos fruto.
Dice la palabra en San Lucas lo siguiente:
…Mira que hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera sin encontrarlo; córtala, ¿para qué va a ocupar terreno en balde? Pero él le respondió: Señor, déjala también este año hasta que cave a su alrededor y eche estiércol, por si produce fruto; si no, ya la cortarás" (Lc)

Luego que me llegó esta idea, me dije, voy a esperar un poco más por este aguacate.

Pasaron más días y ¡oh sorpresa!, ¡el aguacate se maduró!. Tarde, pero seguro, sin embargo me fije que un poco menos de la mitad del aguacate se pudrió, se dañó. Esa parte la tuvimos que botar.

Y continua la enseñanza de Dios para mi vida…

Nosotros somos como esos "aguacates", por decirlo de alguna manera, y madurar es nuestro proceso de conversión. Si nos paramos, nos "pasmamos", ni para adelante, ni para atrás. No somos buenos ni para los demás, ni para nosotros mismos. Y cuando venimos a madurar en la fe por completo, resulta que no damos la totalidad de lo que estábamos llamados a dar. 
Hay una parte que se pierde, que pudo haber sido buen fruto para Gloria de Dios.

Quiero darte gracias Señor por tu paciencia en mi vida. Gracias por abonar mi tierra cada día esperando que de fruto. Gracias por ayudarme en el proceso de crecer en tu verdad. Te pido que me sigas ayudando a madurar en mi fe,  a madurar y renovar la esperanza y a madurar  ardientemente  en el amor.

Que este inicio de año, sea realmente un renacer en ti y para ti. Que se renueven las virtudes necesarias para cumplir tu voluntad siempre y en todo lugar. Que pueda abrazar con verdadero fervor tu evangelio y que tenga la firmeza de llevar tu mensaje con coherencia en todos los aspectos de mi vida. Quiero ser tuya Señor, completa. Amén.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Vivir las "Mañanitas", antes de Navidad

La vida de la Iglesia  y nuestra vida, van tan unidas que a veces, no nos percatamos.
Estos días de adviento, en los que esperamos la llegada del gran acontecimiento de todos los tiempos: El Nacimiento del Niño Jesús, los vivimos con gran esperanza y  a pesar de que el mundo está lleno de ruidos, de celebraciones vanas, de compras, de fiestas sin mucho sentido, de mil cosas que no son la verdadera Navidad, la vida de la Iglesia está Viva y como iglesia que somos cada uno, también nosotros,  siendo sus miembros, estamos vivos.
Toda vida tiene una evolución. Imagínate  que el dedo meñique en tu mano derecha decida no crecer al tiempo que crece tu cuerpo, ¿qué pasa?, ¿se atrofia verdad?, pues así mismo nos pasa a nosotros con la fe:  si no crecemos interiormente en nuestra conversión, nos atrofiamos y más aun, hacemos que el cuerpo místico de Cristo no funcione correctamente. Menos mal  (pienso siempre en mi interior) que el Espíritu hace su trabajo a pesar de nuestra imperfecciones.


En este periodo de adviento, una de las celebraciones mas lindas y sencillas son las "Mañanitas",  que dentro de la liturgia de la iglesia vienen a llenar un espacio relevante. ¿De qué se trata?,  simplemente levantarnos tempranito cada día a celebrar el banquete del Señor, la Santa Misa, con alegría, cánticos y en comunidad esperando la venida de Cristo Jesús.


Las mañanitas me parecen una analogía impresionante con nuestra vida, les cuento porque:
Estamos en tiempo de preparación, un tiempo que ha sido prácticamente olvidado por el mundo. ¿Adviento?, ¿con que se come eso? , dirán algunos…si la Navidad como tal ha sufrido tantos cambios, ¡imagínense el Adviento!. Un tiempo olvidado entre tantas carreras, luces, compras y apresuramientos. Así como en el adviento, muchas veces nos olvidamos que nosotros estamos en camino de conversión constante. Nos dicen Adviento: tiempo de preparación.
Y preparación…  ¿para qué?, realmente , ¿pasa algo en el adviento, o nos quedamos iguales?...una Navidad mas, cena, ponche, pasteles, nueces, manzanas y nuestra conversión…bien gracias.
Escuche a un sacerdote amigo, el Padre Víctor decir que Adviento es la "Primavera del alma", la renovación y realmente es así, si lo sabemos aprovechar, pero cuesta…como todo en la vida.

Cuesta porque tenemos que dejar que Cristo se haga pleno, El viene  ¿a qué?, viene a salvar lo que está perdido, viene a dar luz en la oscuridad, viene a manifestar su amor en plenitud, no a medias.
¡Oh Maestro!, amor de mi vida, rey de la esperanza y la libertad, como quiero en este adviento preparar mi corazón completamente para ti.  Ven Jesús y salva todo lo que está oscuro, ven rápido Señor que las sombras asechan, ven y llena mi vida completamente de tu luz. Llévate Jesús todo lo que no sea de tu reino, mis rencores, egoísmos, la pereza, la mentira, la vanidad, el orgullo. Arrasa Señor como gran Mesías e instaura tu reino por completo. ¡Maranatha  Maestro….Maranatha!
Para celebrar las mañanitas debemos despertarnos temprano y eso cuesta, un poco, pero cuesta.
Así es nuestra vida…para celebrar con dignidad el don de ser hijos de Dios debemos despertar y dejar atrás nuestras miserias cada día y cuesta, a veces mucho, a veces poco…pero siempre cuesta porque es morir a nuestros egoísmos  y gustos.
En las mañanitas celebramos en comunidad nuestra fe y compartimos con los hermanos la alegría. Así es nuestra vida de fe, no somos islas aparte, sino miembros de una comunidad, en la que debemos aprender a convivir unos con otros, sin hacernos daño. Entendiendo que los demás, igual que nosotros, también viven un proceso de conversión y somos igual de pecadores que ellos pero que todos contamos con un gran redentor…Cristo Rey.
Pero ese redentor, necesita nuestra colaboración, cada día. Lamentablemente nos entretenemos con tantas cosas que muchas veces no le dejamos hacer su trabajo completo y luego andamos haciendo lo que no se supone debamos hacer. Pero Dios, que es grande y misericordioso…hasta del fango nos saca y nos coloca de nuevo en su camino tantas veces…Lo único que necesita el Señor es un corazón arrepentido y abierto que le deje hacer.
En las mañanitas, se vive y siente la comunidad de los Santos, la del cielo y la de la tierra.  En comunidad quiso el redentor venir al mundo. La familia de Nazareth es el espejo donde debemos vernos y hacia donde tenemos que encaminar nuestras familias, ¿que son imperfectas?....por supuesto, todas lo son, quien viene a darles la plenitud es Cristo, solo El.

Comunidad…Dios mismo es comunidad, no podemos quedarnos solos…seriamos presa fácil de la desesperación y a tristeza.
A veces me pregunto, viendo la encarnación y la crucifixión, ¿ cuál de los dos momentos fue para Jesús, en el que tuvo que hacerse mas humilde?, realmente…Dios, hecho hombre…no hay palabras ni comparaciones posibles…si a nosotros los hombres nos cuesta todo, por ejemplo:  si tenemos carro luego montarnos en un autobús publico, pensamos que nos degrada. Si vivimos en una casa grande y tenemos que mudarnos a un apartamento, pensamos que somos menos. Si  andamos en negocios y hablamos con algún gerente todo bien, pero si se nos acerca el limpia-vidrios nos parece que nos degrada la conversación y en muchas ocasiones, ni lo vemos. Cuanto más Dios, rebajarse a la naturaleza humana…cuán grande es su amor. Jesús vino, la asumió y nos muestra cómo vivir según el plan de Dios nuestra vida, que también es humana y espiritual, porque estamos en el mundo pero no somos del mundo. Estamos  DE  PASO, y en este camino que vamos haciendo,  estamos dejando un mensaje, la pregunta es…¿ cual mensaje vamos dejando?, porque …que no te quepa la menor duda…sea cual sea ese mensaje, le llega a los demás.
De ese mensaje llegan tantas cosas…nos juzgan, se acomodan, se escudan o bien les inspira, les anima, les ayuda. Son nuestras actitudes las que traen consecuencias. Algunas acciones no son tan graves, otras…dejan grandes cicatrices en los demás. En cursillos decimos que el cristianismo no es un cumulo de cosas por hacer, sino un todo por vivir. Como me convenzo cada día de esta realidad. Realmente es 24/7. No es cosa de una hora a la semana, sino de vivir según los criterios de Cristo toda nuestra realidad. Pero para eso…hay que dejarlo hacer. Hay que dejar que verdaderamente Jesús nazca , renueve y salve TODO lo que necesita salvarse en nuestra vida, porque sino pasaran cien advientos, cien Navidades por encima de nuestras cabezas, sin hacer en nosotros, lo que verdaderamente está llamado a hacer el Nacimiento de Cristo en cada persona.
Vivir las mañanitas, con esa fe expectante y confiada, es abrir el alma a Cristo que viene. Hacer espacio, pero un espacio limpio, no simplemente echando las cosas a los lados (como cuando éramos pequeños y dizque ordenábamos nuestro cuarto), sino limpiando verdaderamente, como deben ser las cosas.

Que este adviento sea Maestro, como un gran arreglo a nuestro corazón. Que la verdad plena, que eres tú, se haga presente en cada alma para que cuando llegue la Noche Buena,  verdaderamente celebremos  y digamos a los demás:  Feliz Navidad.

viernes, 6 de diciembre de 2013

El Verdadero Santa

Vísperas de Navidad, toda la ciudad empieza a llenarse de luces y no es extraño que la figura de Santa Claus llene los comercios, algunas marcas lo toman como símbolo de su mensaje y todo esto me parece que es como una "anestesia"  dentro de un mundo en el que se pretende olvidar el verdadero sentido de la Navidad.

Como soy inquieta desde chiquita, me gusta aprender, preguntar, indagar y aterrizar las cosas. Primero: me encantó saber que ese "santa comercial" que vemos, verdaderamente salió de un santo: San Nicolás de Mira o Bari. Un hombre, amante del evangelio de Cristo, como tú y yo, que con su ejemplo nos muestra su camino de santidad en el mundo. Saber eso es para mi de gran alegría.

 Segundo: Me interpela saber que el tema de la Navidad, no se trata solamente de lucecitas bonitas, tomar ponche y comer turrón, sino de dejar nacer en mi corazón, así como lo hizo San Nicolás, el espíritu de amor, de entrega que nos vino a traer Jesús.

Tercero: y no menos importante, me hace pensar en todo lo que puedo hacer para llevar ese amor a los demás, transmitir esa gran alegría que no solo es mía, sino que Dios me la regala para llevarla a los demás, como lo hizo Cristo y como también, en su tiempo lo hizo San Nicolás.

Hoy, vemos campañas publicitarias de muchas marcas, especialmente les voy a hablar de una  (aclaro que me gustan los refrescos), pero el mensaje que indica  en este año, necesariamente, lo veo como algo mayor y me mueve a hablarles de una alegría inmensa que conmueve mi corazón.

Miren, mi trabajo es la publicidad, la comunicación, el marketing. Todos los días trabajo metida en medios masivos, así que en este momento estoy hablando como profesional y como hija de Dios. Este es el mensaje que está en las calles: "Yo también creo en ti", un santa Claus tomando Coca-Cola con esta frase. Buena campaña, bien por los creativos de la marca. Pero realmente, les voy a decir como lo veo. Voy a hablarles del "Mas creativo por excelencia".  Quien verdaderamente te dice esta Navidad "YO TAMBIEN CREO EN TI" , voy a hablarte de Dios.

Dios, Padre de Amor, que te ha llevado de su mano y al que le confías tus cosas, al que le pides en tus necesidades, a quien le das las gracias por el día, ese Dios, en el que crees cada día, es el que te dice hoy "Yo también creo en ti", "Eres capaz de hacer grandes cosas".

Yo "creo en ti" porque te envié a mi hijo, el Único, el Rey del Universo y te lo envío cada día para que este contigo. Creo en ti porque te hice muy bueno, todo este mundo lo hice para ti. Creo en ti porque aunque no me hables todos los días, nunca me voy de tu lado.

Ese es el mejor  "marketing mix" de todos los tiempos:  tener al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo de nuestro lado en todo momento y contar con la gracia de Dios.
El cree en nosotros y nosotros, esta Navidad, debemos dar ese paso hacia adelante que nos lleva a ser mejores personas, mejores cristianos, mejores hijos de Dios.

Sigamos el ejemplo de San Nicolás y démonos a los demás. Tomemos Coca-Cola si…no digo que no, pero estemos alerta de cual es verdaderamente el sentido de la Navidad, el sentido de creer. No se trata de Magia…para nada!, se trata de amor. AMOR con mayúscula como respuesta nuestra a un Padre que nos dice "Yo también creo en ti"
Dios les bendiga.


Adjunto algo de la biografía de San Nicolás
San Nicolás, cuyo nombre significa "protector y defensor de los pueblos" fue tan popular en la antigüedad que se le han consagrado en el mundo más de dos mil templos. Era invocado por los fieles en los peligros, en los naufragios, en los incendios y cuando la situación económica se ponía difícil, consiguiendo éstos favores admirables por parte del santo.
Por haber sido tan amigo de la niñez, en su fiesta se reparten dulces y regalos a los niños, y como en alemán se llama "San Nikolaus", lo empezaron a llamar Santa Claus, siendo representado como un anciano vestido de rojo, con una barba muy blanca, que pasaba de casa en casa repartiendo regalos y dulces a los niños. De San Nicolás escribieron muy hermosamente San Juan Crisóstomo y otros grandes santos, pero su biografía fue escrita por el Arzobispo de Constantinopla, San Metodio.
Desde niño se caracterizó porque todo lo que conseguía lo repartía entre los pobres. Unos de sus tíos era obispo y fue éste quien lo consagró como sacerdote, pero al quedar huérfano, el santo repartió todas sus riquezas entre los pobres e ingresó a un monasterio.
Según la tradición, en la ciudad de Mira, en Turquía, los obispos y sacerdotes se encontraban en el templo reunidos para la elección del nuevo obispo, ya que el anterior había muerto. Al fin dijeron: "elegiremos al próximo sacerdote que entre al templo". En ese momento sin saber lo que ocurría, entró Nicolás y por aclamación de todos fue elegido obispo. Fue muy querido por la cantidad de milagros que concedió a los fieles.
En la época del Licino, quien decretó una persecución contra los cristianos, Nicolás fue encarcelado y azotado. Con Constantino fueron liberados él y los demás prisioneros cristianos. Se dice que el santo logró impedir que los herejes arrianos entrasen a la ciudad de Mira.
El santo murió el 6 de diciembre del año 345. En oriente lo llaman Nicolás de Mira, por la ciudad donde fue obispo, pero en occidente se le llama Nicolás de Bari, porque cuando los mahometanos invadieron a Turquía, un grupo de católicos sacó de allí, en secreto, las reliquias del santo y se las llevó a la ciudad de Bari, en Italia.

En esta ciudad se obtuvieron tan admirables milagros por su intercesión, que su culto llegó a ser sumamente popular en toda Europa. Es Patrono de Rusia, de Grecia y de Turquía.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Tiempo de Adviento : Tiempo de Acción

A ver...en Belén no encontraron posada María y José  porque estaba lleno todo el lugar. Esta Navidad, encontrará espacio el Rey de Reyes para nacer en tu corazón verdaderamente?, o encontrará lleno tu corazón de hipocresía, doblez, tibieza, mal humor, críticas, soberbia, vanagloria, idolatría personal, materialismo, relativismo.... ¡y cuanto "ismo" existe!, este tiempo es de PREPARACIÓN, pero preparación de VERDAD, empecemos a LIMPIAR el lugar donde pretendemos recibir a Cristo Rey.


¿CÓMO?, con acciones, con reflexión interior. Sencillo: ¿A alguien no le hablas?...llámalo, ¡no se te va a caer un pedazo por eso!: "fulano, hace mucho no te llamaba, quiero hablarte, pienso que deberíamos reunirnos, compartir, es tiempo de Navidad, no estemos alejados,..." Créeme, es el mejor regalo que podemos darnos a nosotros mismos, a Dios y a los demás".

Tiempo de adviento es tiempo de acción, pero de acciones pensadas, sopesadas. Empezando por recibir el sacramento del perdón. Revisión completa, consciente, con verdadero propósito de enmienda. No podemos dejar a Dios todo el trabajo, - "Dios me va a ayudar", dices. SI, por supuesto que te va a ayudar, pero también tienes una responsabilidad dentro de su obra y esa responsabilidad es la ELECCIÓN DEL BIEN, ejercer el LIBRE ALBEDRIO con responsabilidad. Tu sabes cuál es el bien, clarísimo que es así, entonces, elígelo sobre todas las cosas:

¿Orgullo?...bájate de ese caballo que no te va a traer NADA bueno y móntate en la humildad. Deja que Dios haga su trabajo en ti. Lo que El tiene pensado hacer hace tanto tiempo y no le dejas.

El muy querido padre Víctor Rodríguez, en una charla indico que el adviento es como la "primavera del espíritu", la renovación de la fe. Ese renacer con mas fuerza y alegría a vida de Fe.

Contrarresta con buenas acciones:

¿Estás enemigo de alguien?......acércate.

¿Estás alejado de alguien cercano?.....búscale.

¿Te cuesta llevarte con alguno?....mírale  el lado bueno, (siempre hay uno, créeme).

¿Cometiste un error?, ¿metiste la pata?....asúmelo, corrígelo, no te martirices.

¿Tas' frio en las cosas de Dios?...busca una fogata espiritual y calienta tu alma (asiste a misa, ora a la Madre de Dios, únete a tu comunidad).

¿Vas a la iglesia 'pa que te vean, 'pa criticar o 'pa ayudar?...cambia eso, ve a buscar ofrecer soluciones.

¿Vives la fe como una isla aparte?, …despierta, la fe se vive en comunidad. Hasta Cristo lo hizo así.

La omisión, otra cosa que es preocupante: Sabes bien cuál es el bien y no lo haces, por miedo, orgullo, cobardía…por quedar bien…"what ever"… Cámbialo, empieza a hacer.

Muchas veces nos convertimos en piedra de camino para la conversión de los hermanos.

Cuando los demás no ven los frutos del amor en nosotros, empiezan a dudar y a poner excusas a la fe, para no hacer nada. Es más, llegamos a ser grandes murallas que no permiten a los demás ver a Cristo tal cual es. Cuando encuentras problemas o alguien te inquieta, te da tentaciones, etc., lo que te esta gritando es "Quiero ver COHERENCIA en ti", es en ese momento en el que NO PUEDES SOLTAR LA TOALLA, porque es allí donde podemos ser testigos fieles de Jesús.

Haz tu revisión, la que solo tú y Dios saben. Vamos a hacer de este Adviento una fecha memorable, que nuestra historia, así como Cristo dividió el calendario del mundo en antes y después, en este diciembre, la venida del amor, del único amor, realmente cambie nuestra historia personal en antes y después. ¡Y que se note!


Ayúdame Señor a quitar cuanta cosa no sea de tu agrado. ¡Dios te bendiga!.