Mostrando entradas con la etiqueta trigo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta trigo. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de mayo de 2018

“Llevo un anuncio en mi que habla de resurrección”


Lectura del santo evangelio según san Juan (15,26–16,4a):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando venga el Paráclito, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo.
Os he hablado de esto, para que no os escandalicéis. Os excomulgarán de la sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que os dé muerte pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí.
Os he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que yo os lo había dicho».
Palabra del Señor 
“Llevo un anuncio en mi que habla de resurrección”

Me dices hoy en tu palabra: «Cuando venga el Paráclito, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo... », mucho me temo Señor que no siempre he estado contigo y muchas veces te niego como Pedro en aquella plaza, pero algo tuyo me impulsa, me llena, no me deja sola y me llama a vivir con más fuerza, a ir contracorriente, y de repente sale aquella fuerza inexplicable, que no viene de mi, sino que es tuya…y entonces le reconozco, es El, es tu promesa, es el Santo Espíritu quien me sondea, quien me conoce, quien me indica que hacer y como hacerlo.
Cuan bello es tener a tan grande defensor, que me ayuda en el día a día, que me levanta cuando caigo, que me quita el miedo, que me lanza a amar.
Maestro, tú conocías las realidades de todos los tiempos porque aquel día en la cruz también moriste por mi y por todos los que vendrán después de mí. Ya sabias que necesitábamos ayuda y en tu amor generoso, El Padre nos envió después de ti al paráclito, a aquel que ilumina las realidades…todas las realidades, quien nos quita el miedo, quien nos hace fieles, quien nos recuerda las palabras del Maestro con aquella delicadeza… Sopla Señor, sopla con todo, a veces con una brisa suave, a veces con un brisón que me tumbe si mi orgullo se mete en medio de tus planes, pero nunca dejes de soplar pues en ti y solo en ti encuentra mi corazón la paz, la plenitud, la alegría.
“Llevo un anuncio en mi que habla de resurrección”…dice una canción, ¡Dios mío, Dios mío!, gracias por esta fuerza, que no es mía, que no es de este mundo, que huele a eternidad…que huele a ti.
Hoy he visto este video y quiero compartirlo con mis hermanos. Verdaderamente es el Santo Espíritu quien nos guía, nos levanta, nos da la valentía, nos para del suelo...eternas gracias te damos por tan hermoso regalo. ...predicar a Cristo aquí en mi país es un cachú, predicar a Cristo en Siria, es causa de muerte, este video, me llegó al alma. Termina pidiendo "Padre perdónales", “Padre perdónanos” cuanta convicción, cuanta fe. Dios nos regale la gracia de saber que está siempre con nosotros , que no importa dónde nos llame, sea a proclamar, a cantar, a reír o llorar aprendamos a ser trigo, que muere, que se gasta por Cristo, sabiendo que El, según su promesa NOS DIRA QUE HACER Y COMO ACTUAR. Jesus es el camino.
Te comparto dos canciones hermosas, una, la que da el titulo a este escrito y otra para que sigas caminando #CaminoAlCielo porque aquel que te llama, nunca te dejara. Va contigo. Pon tus dos peces y cinco panes, El hace lo mas grande.
Dios te bendiga. 
 
 
 

viernes, 28 de julio de 2017

Solo el grano que muere da fruto


Me encanta la paciencia del Maestro, explicándonos las parábolas…
Pónganse a pensar, nos habla del reino en palabras fáciles, nos lo pone “a tiro de hit”, versión cuentecitos y ¡aun no entendemos!.. encima de todo eso, nos los explica…para los que nos quedan dudas y para que conste; aun así continuamos tantas veces sin entender y haciendo lo que no tenemos que hacer.
Gracias por explicarnos, por tu paciencia, por tu misericordia, por tu gracia.
Gracias por abrir nuestros ojos, nuestros oídos, por sanar nuestras enfermedades (las del cuerpo y las del alma), por quitarnos las vendas de los ojos, por sanarnos, por redimirnos.

Que nos convirtamos cada día más profundamente a tu palabra, siguiendo tus preceptos, buscando tu verdad, guiados por tu santa luz.

Los que oyen la palabra de Dios y la entienden, ésos dan fruto

Les comparto esta breve grabación andando en mi vehículo, un día cualquiera, luego de salir de visitar a Jesus eucaristía, precisamente sobre el sembrador.

† Lectura del santo Evangelio según según Mateo 13, 18-23

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"Ustedes oigan lo que significa la parábola del sembrador. A todo hombre que oye la palabra del Reino y no la entiende, le llega el diablo y le arrebata lo sembrado en su corazón. Esto es lo que significan los granos sembrados al borde del camino.
Lo sembrado en terreno pedregoso significa al que oye la palabra y la acepta inmediatamente con alegría; pero, como es inconstante, no la deja echar raíces, y apenas le viene una tribulación o una persecución por causa de la palabra, sucumbe.
Lo sembrado entre espinos representa a aquel que oye la palabra, pero las preocupaciones de la vida y la seducción de las riquezas, la sofocan y queda sin fruto.
En cambio, lo sembrado en tierra buena, representa a quienes oyen la palabra, la entienden y dan fruto: unos, el ciento por uno; otros, el sesenta; y otros, el treinta".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Cada Mañana     

AUTOR: Cesáreo Gabaráin

Una mañana el sembrador
salió a los campos para sembrar.
Una mañana el sembrador
sembró en mi vida su bondad.
 

Cada mañana el sembrador
sembrando está en mi co-ra-zón.
Cada mañana el sembrador
espera el trigo   de mi amor.


Una mañana el sembrador
sembró el camino y el pedregal.
Una mañana el sembrador
no pudo entrar en mi heredad.


Una mañana el sembrador
en tierra buena quiso sembrar.
Una mañana el sembrador
tan sólo espinas pudo hallar.

 
Una mañana el sembrador
en cada grano cien quiere hallar.
Una mañana el sembrador
sembró en mi vida con afán.