lunes, 31 de octubre de 2016

Cortos del lunes 31 octubre


 METODO PARA APRENDER

Hacer lo que quieres aprender es el mejor método para tener un verdadero aprendizaje. ¿No te sale lo que quieres conseguir?...aquí te va una máxima: repite, repite, repite. Crearás hábitos que luego formarán parte de ti. Lo mejor de esta técnica es que cuando lo haces a conciencia, tienes un criterio fuerte sobre el cual construir esos nuevos hábitos.

No puedo dejar de decir esto: Si lo que quieres aprender es sobre algo de la vida en Dios (o sea vivir en gracia), además del
método que implementes para aprenderlo, el Santo Espíritu de Dios es quien te recordará y te mostrará las bellezas;
Él es quien te dará fortaleza y sus dones para perseverar.




 
 
 
 



 

LAS BUENAS COSTUMBRES



Las buenas costumbres siempre serán reflejo de educación, prudencia y respeto. No nos dejemos llevar por el atropello del mundo, la prisa y el tiempo. Algunas cosas solo toman segundos para bien hacerlas.













EL PEOR MOMENTO...

Una realidad que debe mover a la curiosidad de quienes no creen que venimos de “algún sitio”.

Sin ofender a nadie, no es mi interés; sin embargo es una pregunta que imagino está en el corazón de quienes se consideran ateos.


lunes, 3 de octubre de 2016

"Los que menos merecen son los que más necesitan."




"Aquellos que menos amor merecen son los que más necesitan."


…a lo mejor parece ilógico o injusto, pero te explico porque. ¿Acaso alguien puede dar lo que no tiene?, solo lo que yo poseo lo puedo dar. Si alguien no te brinda lo que esperas, es porque no lo tiene. Y ¿en qué forma puede esa persona conocer lo que no tiene?...solo si tú se lo das. De ahí que Jesus dijo “amen a sus enemigos” porque si aman solo a quienes les aman, ¿qué merito tienen?, eso lo hace todo el mundo.



Así vemos en la parábola de hoy del buen samaritano como recoge al mal herido y lo lleva para que lo curen a descansar en un lugar fuera del camino. El “Buen Samaritano” no es más que nuestro propio Padre que nos recoge en medio del camino, mal heridos por el propio pecado, nuestras cegueras, nuestros vicios, nuestras miserias y carencias. Él es quien a pesar de que no lo merecemos, nos llena de amor, nos separa y lleva a un lugar lejos de nuestro pecado, lejos de la carretera, donde nos asaltan los demonios de la idolatría, la mentira, el poder y demás bajezas. ¿Lo hace por buenos que somos?, pues no, lo hace para darnos lo que no tenemos y solo a través de ese amor que nos brinda nosotros somos capaces de vivir ese encuentro maravilloso con Dios, capaces de tener una experiencia con nuestro Padre, escuchar su llamada, abrir nuestro corazón para entonces, una vez El cure nuestras heridas, mostremos al mundo la gloria de Dios y lo que hizo en nuestra vida.


Pidamos la gracia de ver a los demás tal como el Padre Misericordioso los ve en todas las situaciones.