lunes, 19 de mayo de 2014

Fui al salón Y "Gregory" me peinó

Dice el Señor en su palabra que nosotros somos la luz del mundo y que somos la sal de la tierra. A veces nos preocupamos porque lo que hacemos no es extraordinario y no tocamos grandes masas ni provocamos grandes multitudes, sin embargo, es en la sencillez de nuestra vida en la que estamos llamados a proclamar el evangelio con valentía, sencillez y alegría.

No se imaginan lo bien que me sentí el pasado viernes cuando fui muy temprano al salón de belleza para lavarme y secarme el cabello antes de trabajar.  Nunca había ido a ese salón en particular y, como no conocía a ninguna peluquera me asignaron a "Gregory".
Cuando terminaron de lavarme me envían donde Gregory y me sorprendí porque no era una chica, era un caballero, generalmente son damas; pero me sorprendí  más  aun cuando llegué  a su estación de secado, luego de sentarme,  veo sobre la mesa una imagen preciosa de la Virgen de la Altagracia.



- ¿Es tuya?, le pregunté
- ¡Esa es mi Madre!, me contestó.

En ese momento entablamos una conversación entre hermanos. El me decía que la Virgencita es para el una gran Madre, que a veces se encuentra hablando con ella y admirando todo lo que hizo por nosotros, que le dice que la admira por su gran valentía y amor, que se imagina todo el dolor que ella tuvo al ver que a su hijo, Jesús, lo escupían, lo arrastraban, lo maldecían, lo mataban…sabiendo ella que era hijo de Dios.

En veinte minutos, Gregory me dio  una charla de argumentos de apologética increíblemente buena. Me decía que siempre tenía inconvenientes con los hermanos protestantes porque podía ver como ellos basaban todo su culto en el antiguo testamento y se quedaban en la ley, la ley y los profetas y que casi no hablaban de Jesús, que  había  asistido a varios cultos invitado por amigos, decía -"se habla más del diablo que del mismo Dios, entonces en vez de ser un tiempo para adorar y honrar a Dios, se convierte en un tiempo para ensalzar al enemigo".  Cristo quiere una sola iglesia. Y no confundamos las cosas, hay mucha gente buena en otras denominaciones...buenísimos y seguimos a Cristo si, pero no tenemos las mismas verdades, la misma doctrina o la misma riqueza espiritual, pero indistintamente de esto estamos llamados a amarnos unos a otros y a ayudarnos. Es necesario recordar que cuando estemos en la presencia amorosa de Dios, después de este transito no van a preguntarnos a cuantas misas fuimos o a cuantos libros leímos o a cuantos cultos asistimos...y nada de eso esta mal, al contrario, si nos acercan a Dios son excelentes...para eso son; lo que realmente nos van a preguntar es cuanto amamos y si vivimos en la voluntad de Dios.

En el poco tiempo que estuvimos juntos, intercambiamos varias ideas. Me expresó  que quería conocer a alguien que amara a Dios desinteresadamente y lo remití a la vida de varios santos que tanto me han enseñado y me enseñan cada día y le deje el nombre de una poesía hermosa que se llama "No me mueve" que ha sido atribuida a varios autores al pasar el tiempo,  realmente hermosa:

No me mueve, mi Dios, para quererte  
el cielo que me tienes prometido, 
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor, muéveme el verte 
clavado en una cruz y escarnecido, 
muéveme ver tu cuerpo tan herido, 
muévenme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera, 
que aunque no hubiera cielo, yo te amara, 
y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera, 
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.

…¡hasta canción la han hecho!





Me sentí muy contenta de escuchar tan lindas palabras a nuestra Madre,
me sentí muy contenta además de compartir la fe con otro hermano  y pude apreciar el hermoso trabajo de simplemente "evangelizar y llevar la buena noticia en la cotidianidad", en el ambiente que Dios nos puso.

Imagínate el impacto que tiene para otra persona, escuchar hablando sobre nuestra Madre del cielo con aquel amor, mientras le secan el cabello a uno…a eso estamos llamados: a la sencillez y alegría del mensaje del evangelio!

Dios te bendiga.

lunes, 12 de mayo de 2014

"El tipo de las Chancletas"




Una amiga muy querida, publico en Facebook esta imagen con estos versos de un poema hermoso escrito por José Luis Blanco Vega. Como soy enamorada de las cosas de Dios, busqué la poesía completa y se la coloqué como comentario. Esto es lo que escribió mi amiga: 

"Me gusta pensar que esta estrofa no tiene nada que ver con religión. Pero por si acaso, la corono con el crucifijo de San Damián para evitarme un problema con el tipo de las chancletas, que me cae muy bien. La escogí para alguien que era exactamente así, como dice ahí." (A.Diaz)



Le hice este comentario: "De seguro el autor de estas letras, desde el cielo y al lado de "el de las Chancletas", quien también me cae muy bien esta feliz por la imagen de la Cruz. Amiga: te dejo el poema completo y lo firmo con un gran amén. 

Desde que mi voluntad
está a la vuestra rendida,
conozco yo la medida
de la mejor libertad.
Venid, Señor, y tomad
las riendas de mi albedrío;
de vuestra mano me fío
y a vuestra mano me entrego,
que es poco lo que me niego
si yo soy vuestro y vos mío.

A fuerza de amor humano
me abraso en amor divino.
La santidad es camino
que va de mí hacia mi hermano.
Me di sin tender la mano
para cobrar el favor;
me di en salud y en dolor
a todos, y de tal suerte
que me ha de encontrar la muerte
sin nada más. Amén
         (José Luis Blanco Vega)

"La santidad es camino que va de mí hacia mi hermano"...cuanta verdad en una frase. 
Este fin de semana, en compañía de unos hermanos,  tuvimos la oportunidad de estar un momento junto a los hermanos enfermos del Hospital Central ¿Y sabes cual es la razón?...simplemente porque "ese", el de las chancletas, me ha cautivado el corazón, y así como yo, ha cautivado a muchos y somos un montón los discípulos de Cristo Jesús.

Dice el Papa Francisco que la Santidad no es hacer cosas heroicas sino pequeñas y estoy totalmente de acuerdo. Simplemente se trata de hacer lo que tenemos que hacer porque NADIE hará lo que te corresponde a ti o a mi.

Esencialmente la vida de Gracia tiene que vivirse de cara al hermano, es una única vía la del amor, no hay otra. Darse, vaciarse, entregarse es el llamado para cada uno de nosotros en este peregrinar. Es increíble como el Espíritu va haciendo su trabajo y nos asiste en cada momento del camino hasta en las cosas mas chiquitas.
Vivir en comunidad permite que juntos podamos hacer mucho mas cosas, permite que se abra un abanico de posibilidades mejores, variadas porque el Señor usa todas las capacidades y cada uno de nosotros es una pieza única.




(En esta foto no están todos los que trabajan y tampoco la coloco por vanidad, pero sí quiero mostrarles la alegría y la inmensa paz que brinda trabajar y ser obreros 
en la gran viña del Señor.)

Es hermoso contar con hermanos comprometidos al llamado de Dios y es una gran oportunidad para ser testigos de como Cristo cumple sus promesas:

 "19 También les aseguro que si dos de ustedes se unen en la tierra para pedir algo, mi Padre que está en el cielo se lo concederá.
20 Porque donde hay dos o tres reunidos en mi Nombre, yo estoy presente en medio de ellos." Mt. 18, 19-20

Impresionante ver trabajar a Cristo...impresionante, comprometedor, conmovedor.

Otra de las promesas suyas que me encanta es esta: 
"no se preocupen de cómo van a hablar o qué van a decir: lo que deban decir se les dará a conocer en ese momento,  porque no serán ustedes los que hablarán, sino que el Espíritu de su Padre hablará en ustedes. Mc. 13,11

Esa promesa es una de la que más me impulsa porque no depende de mis capacidades la transmisión del mensaje amoroso y redentor de Cristo, no depende de mi o de lo que yo pueda hacer, sino que es el Espíritu quien nos asiste y a través de quien obra Dios Padre. ¡Claro!, (pienso y me sonrío para mis adentros, jajaja), ¡si fuera por mis capacidades, no llega el mensaje!.
La providencia es simplemente espectacular y la providencia no es más que los detalles del Señor, es ese estar pendiente de nuestras cosas. Muchas gracias Señor por tanto.

Hemos pedido al Padre de "El de las chancletas" que mande más obreros a su viña, hacen falta, como dice Mons. Amancio: Hacen falta torres de relevo". 
Si te parece que es lindo hacer obras, pero no sabes como empezar. Si te quieres integrar a alguna comunidad y no sabes cual, si quieres hacer bien a los hermanos que están pasando por momentos difíciles. Te propongo esta hermosa comunidad de amor para que pongas todo eso que Dios te regaló en acción, en amor a los demás. No te quedes con tan hermoso regalo para ti solo, compártelo y verás como tu vida se vuelve plena porque como bien nos dice Jesús:

"Nadie enciende una lámpara y la cubre con una vasija, o la pone debajo de una cama, sino que la pone sobre un candelero para que los que entren vean la luz".




Si quieres integrarte, envíame un mensaje, no hace falta nada mas que un corazón dispuesto a entregarse. Lo mas difícil, es trabajo de Cristo.
Dios te bendiga.

Hay 2 comunidades disponibles: 
Pastoral de la salud "Visita a los enfermos"
y para los que son artistas y quieren cantarle al Senor, el Coro Parroquial SJT, que es otra forma hermosa de alabar nuestro Dios.

Oración de una Madre

El Papa Francisco animó este miércoles a las madres a pedir a Dios el don de aconsejar a los hijos. “Vosotras, madres, que tenéis este don, pedid el don del consejo para vuestros hijos, el don de aconsejar a los hijos; es un don de Dios”, dijo durante la audiencia general.


También estos días ha circulado por las redes sociales una oración de las madres atribuida al Obispo de Roma, aunque en realidad es un texto publicado en internet hace ya varios años. La celebración del Día de la madre es una buena ocasión para recuperarla y rezarla o compartirla:

Ayúdame, Señor, a comprender a mis hijos,
a escuchar pacientemente lo que quieren decirme
y a responderles todas sus preguntas con amabilidad.
Evita que los interrumpa, que les dispute o contradiga.

Hazme cortés con ellos para que ellos sean conmigo de igual manera.
Dame el valor de confesar mis errores y de pedirles perdón
cuando comprenda que he cometido una falta.

Impídeme que lastime los sentimientos de mis hijos.
Prohíbeme que me ría de sus errores o que recurra a la mofa como castigo.

No me permitas que induzca a mis hijos a mentir y a robar.
Guíame hora tras hora para que confirme, por lo que digo y hago,
que la honestidad es fuente de felicidad.

Evítame que los incomode, y cuando esté malhumorada
ayúdame, Dios mío, a callarme.
Auxíliame para ver las cosas buenas que ellos hacen.

Ayúdame a tratar a mis hijos como niños de su edad
y no me permitas exigirles el juicio y convicciones de los adultos.
Facúltame para no robarles la oportunidad de confiar en sí mismos,
pensar, escoger o tomar decisiones.

Oponte a que los castigue para satisfacer mi egoísmo.
Socórreme para concederles todos los deseos que sean razonables
y apóyame para tener el valor de negarles las comodidades
que yo comprendo que les harán daño.

Hazme justa y ecuánime, considerada y sociable para con mis hijos,
de tal manera que ellos sientan hacia mi, estimación.
Hazme digna de ser amada por mis hijos.


Fuente: Aleteia

jueves, 1 de mayo de 2014

Tu Misericordia...¿Por dónde empezar?

¿Por dónde empezar?

Pues bien…como de costumbre, a medio día, me paré  un momento a conversar con Jesús. Tenía tantos deseos de verlo. ..después de todo lo que presencié  el fin de semana, no quería separarme de El ni por un momento. En estos días, celebramos la Divina Misericordia.


Entré al santísimo y después de saludarlo,  darle gracias por tanto, seriamente  me senté a conversar.

Al principio no tenia palabras, ni sabía que me ocurría, pero el Espíritu me asistió.

¿Cómo, me preguntaba, cómo era posible tanto amor por mí, por los hombres?…. ¿Cómo era posible que a pesar de fallar tantas veces me ames tanto y creas en mi?...

Una gran preocupación me embargó en ese momento….¿Acaso seré lo que tú quieres que sea Señor?, ¿Soy para lo que me hiciste?,
¿Acaso estoy haciendo tu voluntad en mi vida?,  ¿he sabido de alguna manera devolverte algo, una partecita de tanto?

Todo Maestro, eres  Tu. Todo inicia contigo y termina en ti.

Gracias Maestro. Gracias por la vida, gracias por mi hogar, gracias por mi esposo, Tu sabes cuánto lo quiero. Gracias por mis hijas, por mis Padres, por mi empleo, por la sonrisa en tu rostro cada vez que te veo.


¿Por dónde empezar a hablarte?...me hice el propósito de no pecar mas….solo tú sabes lo débil que soy y cada vez que volteo, vuelves otra vez a perdonarme porque yo vuelvo a ofenderte…y es que no acabo de entender, ¿será que no acabo de convertirme en lo que tú quieres Señor que sea?

Soy tan tonta que me arriesgo a perder la vida eterna, ¿por banalidades?... por tonterías, ¡tonterías sin valor!...
Recibí ayer tu perdón, maravilloso regalo que nos das. Eres tan sabio Señor…, una sonrisa sale de mi rostro y te miro…¡pero que tonta!…TU eres la sabiduría eterna. Tantas veces me pregunto,  ¿porqué quiero hacer las cosas bien y termino como San Pablo haciendo el mal que no quiero.

Mi alma estaba intranquila, traté de preguntarte porqué si trato de hacer las cosas bien siempre existe un "pero", un problema? ... ¡eres tan listo Señor!, me contestaste con una de mis frases preferidas… “ten calma, allí donde abunda el pecado, sobreabunda mi gracia”.

Verte en el Sagrario conmueve mi corazón tanto que rompo a llorar, solo acierto a decir gracias en mi corazón.

Quiero Señor mío, ser y hacer todo lo que esperas de mi. Ayúdame.

Todo esto ha venido porque …pues porque eres maravilloso, no hay otra razón. El día de ayer tuve la oportunidad, una vez mas de verte trabajando. ¡Oh mi Dios…que alegría es tenerte vivo entre nosotros!

Era día de la Divina Misericordia, muchos hermanos, amigos, mi esposo y yo fuimos a estar contigo. A darte gracias por tu misericordia con nosotros. ¡Qué grande es verte entre los hermanos Maestro. ¡Como cambian las cosas cuando eres Tu el que está en medio de ellos!. Como cambias los corazones…

El día, a medida que avanzaba se fue llenando mas y mas de tu presencia. Todo lo cubría tu eterno amor a nosotros. ¡Cuánto crees en el hombre!, el mismo que te insulta, que te cuestiona, que te ridiculiza.


Tu alegría fue llenando los corazones y de muchas partes venían a saludarte, a glorificarte, a pedirte a darte gracias. Era tu día, el día de tu Divina Misericordia, aunque sé que siempre es día de tu Santa Misericordia, porque soy testigo de eso. Porque no importa los momentos, el día o la hora, tu siempre te muestras amoroso.

Maria Luisa, mi amiga, me hizo una pregunta que me ha llenado de profunda esperanza  –Nathalie, ¿qué tú sientes cuando llevas la comunión a los enfermos?...se me iluminó  el  corazón. Te veía en el Sagrario y le contesté..."al principio me temblaban las manos…todavía me tiemblan,  explicarte lo que es llevar la comunión a los hermanos … no tengo palabras". Traté de explicarle un poco…

“es ser testigo del amor de Jesús. Jesús es un caballero, es El quien hace la obra. Es El quien se hace presente para todos. Jesús es tan generoso, nunca deja a sus amigos solos. Siempre se hace presente, lo he visto una y otra vez.  A veces  llego a una habitación y decimos venimos a traer la comunión y de repente escuchas…"ay si ,que bueno, mi esposo es ministro de la comunión (el señor de la habitación es de edad ya y está en cama)", o bien “qué bueno, yo tenía tanto deseo de comulgar y hoy no puedo ir a misa!". O bien la persona no puede comulgar y le hacía tanta falta recibir la noticia de que Dios la ama, que está a su lado, que tenga esperanza…”

Esto de ser testigo, a veces me hace sentir tan pero tan pequeñita. Y tan pero tan amada. ¿Cómo explicarlo?

En la fiesta de la Misericordia había un mar de gente, era el pueblo de Dios el que estaba allí. Cientos y cientos…miles de hermanos que acudían a verte Maestro. Por un momento, me sentí en Galilea, lo único es que en vez de peces comimos sandwichs, tal vez la comida era diferente pero Tu eres el mismo. El mismo que se paseaba  por todo el pueblo, el mismo al que la gente clamaba, el mismo a quien le pedían milagros y los hacías. Habían paralíticos, cojos, ciegos, sordos… ¿acaso no somos todos un poco ciegos, un poco sordos, uno poco enfermos?


Siempre tomas la iniciativa y así como te paseabas por  Jerusalén, Belén, Jericó, Canaán también te paseaste por Manoguayabo. Tan tierno, tan señorial, tan lleno de luz, tan imponente, lleno de majestad.
Contemplar a Jesus Misericordioso es otro de los regalos de Dios. Al final, la Misa estuvo cargada de verdad. Les dejo algunas pinceladas de lo que trato. La pronuncio Mons. Grullón y la verdad está para re-leerse cada día.

Extracto de la Homilía:

Hoy le pedimos a Dios 3 cosas: 
1- La capacidad de ver y oír nuestra miseria humana. 
2- La dicha de tener un corazón semejante al tuyo
3- La valentía de actuar conforme a la voluntad de Dios.
Hoy Jesús nos enseña 7 obras de Misericordia: 

1- Devolver el animo a los desanimados
2- Enseñar a los demás los dones que Dios nos ha concedido
3- Corregir el mal y No dejar que crezca entre nosotros
4- Consolar a los afligidos 
5- Perdonar a quienes nos hacen mal
6- Soportar a las personas que no nos caen tan bien
7- Rogar a Dios por todo

Homilía completa:

https://www.youtube.com/watch?v=MLAzrJv7p0k


Agradecida Jesús de tu misericordia en mi vida,


Nathalie