viernes, 21 de junio de 2013

De cuanto más ayuda seriamos a Dios con un corazón sencillo.

La verdad es que Dios tiene unas maneras muy creativas de enseñarnos cosas!
Hace poco tuve la oportunidad de aprender tanto de la manera más...diferente, por así decirlo. Me tocó escuchar un testimonio en el que "algo" faltaba.

Muchos de nosotros conocemos hermanos que viven  bajo una vida externamente piadosa y por dentro están tan áridos como un desierto.
Solo hay una razón para eso: el Santo Espíritu no ha podido seguir trabajando con el proceso de su santificación, que no es más que conformarnos con Cristo. Eso puede pasarle a cualquiera.

Y porqué pasa esto?. En verdad es una pregunta que me la repito para que no vaya a pasarme, como dice San Pablo, "que después de haber predicado, quede yo descalificado"...

Si bien la propagación de la buena noticia no depende de nosotros, sino de la Gracia de Dios,  también es cierto que de mucha ayuda  es contar con un corazón sencillo porque se consiguen mas almas para nuestro Señor Jesús.

Si el corazón no es dócil y sencillo  es como si estuviésemos transmitiendo 
a través de un micrófono sucio, con el cable dañado....se escucha 
intermitente, hay interferencia, no suena bien.


Me puse a buscar algunas cosas y terminé encontrando la virtud de la Humildad que tiene todo que ver con la sencillez de corazón  y el pecado de la Soberbia que va muy la mano con el orgullo.




Antes de compartirles algo que encontré y sin ánimo de asustar a nadie,  un párrafo de Kempis de su libro "Imitación de Cristo"

Cuanto más y mejor entiendes, tanto más gravemente serás juzgado si no vivieres santamente.
Por eso no te ensalces por alguna de las artes o ciencias; mas teme del conocimiento que de ella se
te ha dado. Si te parece que sabes mucho y entiendes muy bien, ten por cierto que es mucho más lo
que ignoras.
También lo vemos en la biblia:
Evangelio de  Lucas 12, 39-48: "Al que mucho se le da, se le exigirá mucho"

Lógicamente cada uno tenemos  distintas capacidades, Dios nos ha dado talentos diferentes, y a cada uno pedirá cuenta del uso de sus capacidades. Siempre debemos procurar hacer el bien, sólo el bien y todo el bien que nos sea posible; además de hacer bien en las tareas que nos corresponden,  cada uno según su condición: estudiante, trabajador, madre o padre de familia, jefe, etc. Pero además debemos buscar constantemente mejorar nuestra formación  y profundizar en nuestro conocimiento propio que es lo que Dios espera de cada uno de nosotros en particular. Sólo con buena formación sabremos qué hacer en cada caso de la vida diaria y, por supuesto, tener siempre a la vista los dos grandes mandamientos:  amar a Dios sobre todas las cosas, al prójimo como a uno mismo.

Parte del material, que hay mucho por cierto en Internet, busquemos. El que busca, encuentra. Pero busquemos en buenas fuentes. 
"Con humildad comienza la vida espiritual. En la auténtica humildad está la perfecta confianza en Dios. Los grados de la humildad corresponden a los grados del amor.

Si no somos capaces de una vida humilde, se irá secando la fuente de la alegría. Y el vicio contrario a la fundamental virtud de la humildad, es la soberbia, porque resalta con mayor énfasis la ausencia de tal virtud. Y no obstante el daño que causa, es una plaga arraigada en muchos corazones.


Humildad, Gracia al alcance de quien la pide y se esfuerza

Pidamos al Señor, por intercesión de la Virgen María y de los santos, el reconocer nuestra soberbia y luchar contra ella, el esperar la gracia de ser evangélicamente humildes, sencillos, procediendo según la verdad y con recta intención. Y en esta empresa trabajemos con paciencia, que no se puede mucho en poco tiempo. Más bien, aprendamos a comenzar cada día y gustemos de ello. «Busquemos como quienes van a encontrar, y encontremos como quienes aún han de buscar, pues cuando el hombre ha terminado algo, entonces es cuando empieza» (San Agustín de Hipona).

Ceguera incapacitante

El soberbio busca los defectos ajenos, descuidando la atención y superación de los propios; el soberbio comenta los defectos de los demás para no permitir que descubran los suyos. Si la humildad une a los hombres, la soberbia los divide. El orgulloso es vanidoso y se goza despreciando a los demás o considerándose mejor que ellos. Si algo irrita al orgulloso es el orgullo ajeno.

La máscara de nuestros defectos no es otra que el orgullo. El orgullo que nos lleva a negar los defectos que tenemos nos impide advertir los remedios que podrían curar nuestros defectos.

Generalmente, la vanidad procede de la soberbia. El soberbio se complace en la propia «excelencia», mientras que el vanidoso se complace en el reconocimiento que los demás le tributan. Así, el orgulloso suele ser vanidoso: quien se estima más de lo que vale, desea ser muy estimado por los demás. El vanidoso desea recibir frecuentemente alabanzas de los demás."  
(Contra soberbia, humildad  / Autor: Mons. Miguel Romano Gómez )


Conozcámonos interiormente para darle a Dios siempre lo mejor de nosotros.

lunes, 17 de junio de 2013

"Todo me es lícito, mas no todo conviene"

Esta frase la llevo como escudo de batalla diaria!

Todo lo podemos hacer, por supuesto...pero como nos dice San Pablo, no todo nos conviene o es para provecho de nuestra alma.

Sabemos que el Espíritu mora en nosotros, sabemos que somos seres espirituales pasando por una experiencia humana, sabemos que esta vida terrena no es nuestro fin, sabemos que estamos aquí en el mundo, pero que no somos de aquí y muchas veces actuamos como si tuviésemos amnesia temporal.


Oh Dios!....el mismo Espíritu nos va guiando, si! no te sorprendas...es como si tuviésemos un "chip" integrado que nos indica cuando las cosas son de Dios o no.

Estoy segura de que muchísimas veces te ha pasado igual que a mi. Como en los muñequitos que veías que aparecía un angelito o un diablito encima del hombro indicándole que hacer....más o menos así.

Cuando estamos de frente a alguna cosa que no es de Dios...como que no nos sentimos a gusto en ese momento o lugar, "algo no está bien", pero no sabes muy bien que... Ese "algo" no es más que el Espíritu que nos pone alerta; y como las cosas que vienen de Dios son de un único Espíritu Santo, las que no están dentro de esa unidad se perciben.
Retomo a San Pablo....todo lo podemos hacer, TODO, pero no todo nos va a ser de provecho.

Yo puedo ver televisión, claro!, todo lo que yo quiera...sin embargo, que gano si me pongo a ver programas llenos de groserías, de desnudez, de bailes raros?...de tarot, de lecturas de cartas, de adivinadores de números y horóscopos y suerte?...nada de eso es provechoso, todo es basura y nada de eso me va a causar bien.

Ah!, vale decir que ahora, hay muchas cosas, finísimas, que te venden el relativismo racionalmente, por ejemplo, "tu puedes lograr todo lo que te plantees, solo tienes que quererlo y ya lo tienes"...y dejan fuera a Dios convirtiéndote a ti mismo en dios y en esperanza. Es muy cruel porque te voy a decir algo, tu y yo que somos seres finitos, imperfectos ...cuando se nos acabe el "power" que quieren asignarnos, que va a pasar?, nos desmoronamos. No podemos poner en lugar de Dios ni a nosotros ni otras cosas.

El cristiano está en libertad de hacer lo que desee si se halla en armonía con la voluntad de Dios; pero hay una condición que se debe tener en cuenta: no debe hacer nada que pueda ser motivo de tropiezo para otro. 

 Los principios que gobiernan la vida del verdadero cristiano son el amor a Dios y el amor al prójimo. El cristiano está en plena libertad de hacer cualquier cosa que desee si no contradice estos dos principios guiadores (1 Cor. 10: 23).

Imagino a San Pablo predicando en el Areópago a los griegos...y hablando de que las infidelidades no son buenas, condenando los engaños, las orgías  en aquella sociedad y otras tantas cosas que aun en la nuestra la podemos ver.

Durante su paso por la gran ciudad griega, el Apóstol “se llenaba de indignación al ver la ciudad llena de ídolos” y discutía en las sinagogas y las plazas. Los atenienses estaban curiosos por lo que decía San Pablo y queriendo saber de qué se trataba todo aquello, curiosos por conocer detalles de la doctrina que anunciaba San Pablo, lo llevaron al Areópago. 

Allí el Apóstol, “…puesto en pie en medio del Areópago, dijo: «Atenienses, por todo veo que sois muy religiosos. Al recorrer vuestra ciudad y contemplar vuestros monumentos sagrados, me he encontrado incluso un altar con esta inscripción: ‘Al Dios desconocido’. Pues bien, lo que veneráis sin conocerlo, eso es lo que yo os vengo a anunciar. El Dios que ha hecho el mundo y todo lo que hay en él, siendo señor del cielo y de la tierra, no habita en templos construidos por la mano del hombre. Ni es servido por manos humanas, como si necesitase algo él, que da a todos la vida, el aliento y todas las cosas…” (He 17, 22-25). 

En la encíclica Redemptoris missio, publicada en 1990, con motivo del 25 aniversario de la promulgación del decreto Ad gentes del Concilio Vaticano II, nuestro muy querido Juan Pablo II trazó un revelador paralelo entre la situación del apóstol ante los atenienses y la de los evangelizadores contemporáneos ante el mundo moderno, empleando el símbolo del areópago para representar los ambientes que reclaman hoy la acción evangelizadora de la Iglesia. 

Señala la encíclica en primer lugar, entre estos “areópagos del tiempo moderno”, el mundo de la comunicación. 

Hoy día, necesitamos voces en estos ambientes modernos, necesitamos "fermento cristiano", necesitamos salpicar con amor a Cristo Jesús  así como lo hizo San Pablo, guardando las grandes distancias entre Él y nosotros, pero tratando de hacerlo.

II Corintios 6,1-10

"Damos prueba de que somos ministros de Dios"

Hermanos: Secundando su obra, os exhortamos a no echar en saco roto la gracia de Dios, porque él dice: "En tiempo favorable te escuché, en día de salvación vine en tu ayuda"; pues mirad, ahora es tiempo favorable, ahora es día de salvación. Para no poner en ridículo nuestro ministerio, nunca damos a nadie motivo de escándalo; al contrario, continuamente damos prueba de que somos ministros de Dios con lo mucho que pasamos: luchas, infortunios, apuros, golpes, cárceles, motines, fatigas, noches sin dormir y días sin comer; procedemos con limpieza, saber, paciencia y amabilidad, con dones del Espíritu y amor sincero, llevando la palabra de la verdad y la fuerza de Dios. Con la derecha y con la izquierda empuñamos las armas de la justicia, a través de honra y afrenta, de mala y buena fama. Somos los impostores que dicen la verdad, los desconocidos conocidos de sobra, los moribundos que están bien vivos, los penados nunca ajusticiados, los afligidos siempre alegres, los pobretones que enriquecen a muchos, los necesitados que todo lo poseen.

Dejémonos llevar por la mano de Dios, entreguemos nuestras cosas, hasta las más chiquitas a Dios, El hará. El nos llenará de su amor a un grado tal que ya nos serán de sabor amargo las cosas que no vengan de Él, para que un día, como el apóstol Pablo digamos ante cualquier embestida del mal..."Todo me es licito, pero no todo me es provechoso"

miércoles, 12 de junio de 2013

Como cambian las cosas a la “Luz de Cristo”…

Es verdad que cuando llega Cristo la vida cambia….tiene que cambiar. 

Si alguien dice, “Soy cristiano”! y sigue haciendo las mismas cosas, miente! como nos dice San Juan...no es posible ser igual una vez que se tiene a Cristo en el corazón. El hace su obra, algunos responden mas rápido, otros respondemos más lento, pero al fin y al cabo, es Su Obra y avanzamos en la vida de Gracia, ‘sin saber cómo’, así como dice la palabra: “un hombre que echa el grano en la tierra; duerma o se levante, de noche o de día, el grano brota y crece, sin que él sepa cómo” Mt.4-27

Hace unas semanas al dejar a mis hijas en el colegio temprano mi hija menor me dice, deséame  ‘suerte mami’…yo la miré y le dije: “Suerte no mi hija, te deseo algo mejor:  Dios te bendiga y te llene de su Espíritu, te indique lo que debes contestar y te cuide durante este día. Ah! y que la Virgen te acompañe”…para ella, eso fue normal. Para mí no, me quedé pensando después que me fui….hace un tiempo yo hubiese dicho “Buena suerte, mi hija”…hoy,  ya no puedo decirlo; no porque no pueda, sino porque descubrí la grandeza de algo mejor, mucho mejor. Lo más grande y hermoso. Más que tener ‘suerte’, más que mis fuerzas , más que el ‘destino’…ponle el nombre que quieras…descubrí a Dios. Dios que me ama con locura y que nos ama a cada uno de nosotros. Descubrí a la ‘Divina Providencia’ que siempre está de nuestro lado, que aún sin saber cómo ni dónde, siempre se hace presente y suple nuestras necesidades. Qué maravilloso es andar la vida sabiendo que contamos con un Padre tan espléndido y maravilloso!. 


Es verdad que las cosas cambian a la luz de Cristo!…esta mañana me pasó que en la oficina encontré una frase en la pizarra del departamento de prensa que decía “El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos.” y yo sentí  como un cortocircuito en el cerebro…..”Leí en voz alta para mis compañeros de trabajo…será que quiere decir “El destino es del dueño de las cartas (o sea de Dios)…” y les dije que gran diferencia en esa simple  letra “d”, claro! Porque si estoy segura de que Dios tiene un plan maravilloso para mi, un plan único y hermoso, según su voluntad, ya no pienso en que todo yo lo puedo controlar, ya no pienso “yo soy”, “es mi fuerza”, “soy el capitán de mi vida”…no, eso se lo dejo a Dios, el Omnipotente, el grande, el que todo lo puede, El, no yo. Yo NUNCA seré Dios, porque la criatura nunca será más que su creador. ..Sé que esa frase que vi en la pizarra es del gran Shakespeare, y la verdad me encanta “Romeo y Julieta”,  pero honestamente, prefiero la humildad del “Cántico a las Criaturas” de San Francisco de Asís donde el hermano sol, la hermana luna y la hermana tierra todos somos criaturas de un mismo y gran Señor!:

“Omnipotente, altísimo, bondadoso Señor, 
tuyas son la alabanza, la gloria y el honor; 
tan sólo tú eres digno de toda bendición, 
y nunca es digno el hombre de hacer de ti mención.
Loado seas por toda criatura, mi Señor, 
y en especial loado por el hermano sol, 
que alumbra, y abre el día, y es bello en su esplendor, 
y lleva por los cielos noticia de su autor”

Hace un rato, entré a navegar en el internet y encontré que alguien publicó en su muro una oración especial para la abundancia, algo ligado con cábalas y demás…se suponía que para que yo sea próspera debía copiar la oración en mi muro y esperar unos minutos para ver el dichoso milagro….Oh Señor, pensé!, no te cambio por nada!; no te cambio por cábalas o por ‘si acasos’, no te cambio porque me has demostrado que estás a mi lado siempre; que eres un Dios justo y misericordioso. No te cambio porque cada día te conozco más…cada día te amo más. No te cambio porque NADIE me puede dar TODO lo que me regalas…..GRATIS!, no tengo que pegar ni esperar unos minutos, solo debo esperar en ti…confiar en ti. Gracias Padre por darme todo Gratis… hasta la vida. Ayúdame a no ‘cambiarte’ por cualquier cosa, ayúdame a diferenciar en este mundo de tantas caras lo que viene de ti…porque a veces viene envuelto en ‘empaques’ tan bonitos, pero llenos de ofensas a tu Santo nombre. Que cada cosa que haga Señor sea siempre agradable a ti.
Me paso también en el carro, camino a casa del trabajo, estábamos celebrando la resurrección del Señor, una fecha gloriosa!, y en la emisora de radio escuché a dos personas hablando de “lo bien que le va a ir a Aries este año”….ay Dios mío!...la ignorancia está  acabando con muchas almas!!! Y yo que hago??, cómo ayudo??, si supieran que no importa como están  las estrellas alineadas, cada persona es un misterio de Cristo como dijo Juan Pablo II, cada persona es especial, no un signo zodiacal. No depende de Urano o Plutón, Júpiter o Saturno…no depende de cómo estén  alineadas las estrellas, yo soy y tu eres signo de que El Amor de Cristo está Vivo! 

lunes, 10 de junio de 2013

Hacer las cosas por amor a Cristo tiene sus diferencias

Últimamente he estado en un proceso de meditación interna y he tenido tantas actividades que la verdad me sorprende ver que  Dios, así como Jesús multiplico los panes, nos "multiplica" a nosotros el tiempo para trabajar en sus cosas.

De seguro te has preguntado cómo lograr vivir en  proceso de oración entre tantas tareas diarias?: el secreto es la oración. Ese es el oasis del día.  Y me refiero a la oración plena, no solamente a la oración de sacar un ratito (que no está mal y es necesario), sino, como decía Santa Teresa de Jesús: que toda tu vida sea un cántico de alabanza. Vivir con Cristo presente en todo momento. 

Vivir en constante unión con Jesús, invocando el Espíritu Santo. Saber que en todo mi día, Jesús va conmigo: en el carro, en el trabajo, en las comidas, siempre. Hacer de nuestra vida una oración eterna. Hacer todo por El y para El.
Uno se da cuenta de que verdaderamente las cosas cambian cuando se hacen por amor a Cristo.



Les cuento esto que me ocurrió:

El otro día, me tocó sacar la basura de mi casa, era un fin de semana largo y se habían acumulado varias fundas de basura en la cocina y bueno, había que sacarlas. Cuando agarre la funda casi salgo corriendo porque el olor me lo encontré tan feo que fui  lo más rápido posible  hasta el basurero para salir de esa "peste".  -"Que mal olor!"  yo le decía a mi hija mayor..."pero esta basura si huele mal!"....

A la noche, fue que me di cuenta de esta gran realidad que les quiero comunicar: resulta que cuando vamos al hospital a visitar los enfermos, muchas veces, en las habitaciones hay olor a orina, hay calor, humedad, no todo mundo tiene una habitación con "acondicionador de aire",  a veces hay pacientes que huelen mal porque se hacen sus necesidades encima, los pobrecitos y no pueden controlarlo, en fin, hay muchas cosas que son mucho peores que una simple "funda de basura de la cocina" y sin embargo, esos olores no me "molestan", cual es la diferencia?,...claro!, pensé... es que lo hago por amor a Cristo, ahí está la diferencia!, ahí está el asunto.

Me reí para mis adentros y comprendí tantas cosas...

Comprendí que cuando hacemos las cosas y nos dan trabajo o las vemos difíciles, casi siempre no las hacemos por amor a Dios. Si ponemos la mirada en las cosas del cielo siempre, claro con los pies en la tierra, sería todo mas fácil. 
Encomendemos todo nuestro día y dejemos trabajar al Santo Espíritu, así vamos a tener  una oración que dure 24 horas, ya que el trabajo, manejar, cocinar, hacer las tareas de la casa, coger el carro público, ir al banco, todo es oración, si se hace con la mirada puesta en Dios. 

miércoles, 5 de junio de 2013

¡Que bien se está contigo Señor! -Poesía- y una canción de esperanza...

Un milagro de amor de Jesús para nosotros es la eucaristía y en ella tenemos las primicias del cielo...solo pensar en la eucaristía me llena de alegría.

Estando solos con Jesús en el sagrario, hablamos como amigos y nos llena de esperanza. Esta canción, es una muestra de confianza en Cristo. Espero les guste:


En El solo la esperanza


Esta poesía que me gusta mucho de Jesús Eucaristía.


¡Que bien se está contigo Señor!


¡Que bien se está contigo SEÑOR junto al SAGRARIO!

Que bien se está contigo, ¿por qué no vendré mas?

Hace ya muchos años que vengo a diario

y aquí te encuentro siempre -AMOR  SOLITARIO-



Solo, pobre, escondido, pensando en mi quizás!.....

TU no me dices nada ni yo te digo nada;

si TU lo sabes todo ¿que voy a decirte?

Sabes todas mis penas, todas mis alegrías,

sabes que vengo a verte con las manos vacías

y que no tengo nada que te pueda servir.

Siempre que vengo a verte, siempre te encuentro solo

¿Será SEÑOR que nadie sabe que estás aquí?



No se , pero se, en cambio, que aunque nadie viniera,

aunque nadie te amara ni te lo agradeciera,

aquí estarías siempre esperándome a mi.....



¿Por qué no vendré mas? ¡Que ciego estoy, que ciego!

Si se por experiencia que cuando a TI me llego

siempre vuelvo cambiado, siempre salgo mejor.

¿A donde voy Dios mío, cuando a mi Dios no vengo?



¡Si TU me esperas siempre! Si a TI siempre te tengo

si jamás me has cerrado las puertas de tu AMOR.

Por otros se recorren a pie largos caminos,

acuden de muy lejos cansados peregrinos

o pagan grandes sumas que no han de recobrar.

Por Ti, nadie me pregunta, de TI nadie hace caso,

si alguna vez te visitan es solo así de paso;

aquí eres TU quien jamás paga si alguno quiere entrar.



¿Por qué no vendré más  si se que aquí, a TU lado,

puedo encontrar, Dios mío, lo que tanto he buscado

mi luz, mi fortaleza, mi paz mi único bien?

¡Si jamás he sufrido, si jamás he llorado SEÑOR

sin que conmigo llorases TU también!



¿Por qué no vendré mas JESUCRISTO BENDITO?

¡si TU lo estás deseando, ! si yo lo necesito!

Si se que no soy nada cuando vengo aquí.....

Si aquí me enseñarais la ciencia de los santos

como aquí la buscaron y la aprendieron tantos,

que fueron tus amigos y gozan de TI....



¿Por qué no vendré más, si sé yo

que TU eres el modelo único y necesario

que nada se hace duro mirándote a TI aquí....?

El SAGRARIO es la celda donde estás encerrado.....

¡Que pobre, que obediente, que manso, que callado,

que solo, que escondido......nadie se fija en TI!



¿Por qué no vendré más ? ¡Oh! Bondad infinita!

riqueza inestimable que nada necesita,

y que te has humillado a mendigar mi amor

Ábreme ya esa puerta, -sea esa ya mi vida-

olvidado de todos, de todos escondida,



¡Que bien se está contigo, que bien se está SEÑOR !

Amén

martes, 4 de junio de 2013

Dame Señor

Oración - poesía de Santo Tomás Moro

Dame, Señor, un poco de sol,
algo de trabajo y un poco de alegría.
Dame el pan de cada día, un poco de mantequilla, una buena digestión y algo para digerir.

Dame una manera de ser que ignore el aburrimiento, los lamentos y los suspiros.

No permitas que me preocupe demasiado
por esta cosa embarazosa que soy yo.

Dame, Señor, la dosis de humor suficiente
como para encontrar la felicidad en esta vida
y ser provechoso para los demás.

Que siempre haya en mis labios una canción,
una poesía o una historia para distraerme.

Enséñame a comprender los sufrimientos
y a no ver en ellos una maldición.

Concédeme tener buen sentido,
pues tengo mucha necesidad de él.

Señor, concédeme la gracia,
en este momento supremo de miedo y angustia,
de recurrir al gran miedo
y a la asombrosa angustia
que tú experimentaste en el Monte de los Olivos
antes de tu pasión.

Haz que a fuerza de meditar tu agonía,
reciba el consuelo espiritual necesario
para provecho de mi alma.
Concédeme, Señor, un espíritu abandonado, sosegado, apacible, caritativo, benévolo, dulce y compasivo.

Que en todas mis acciones, palabras y pensamientos experimente el gusto de tu Espíritu santo y bendito.

Dame, Señor, una fe plena,
una esperanza firme y una ardiente caridad.

Que yo no ame a nadie contra tu voluntad,
sino a todas las cosas en función de tu querer.

Rodéame de tu amor y de tu favor.

lunes, 3 de junio de 2013

Junio, el mes que Dios me regaló para nacer..en el Corazón de Jesús

Uno de los meses mas hermosos es Junio. Nací este mes, y a través del tiempo me he dado cuenta de que muy especialmente desde antes de tener conciencia, ya Dios me amaba con locura. Este mes es el mes en que adoramos su Corazón que es Cristo. Y es en ese corazón amoroso donde estamos todos los hombres, donde nos tiene, donde nos ama. El secreto de la misericordia de Dios esta en el amado corazón de Cristo, que no puede hacer otra cosa que amar a los hombres.
Aquí les dejo una breve explicación de esa devoción que me acompaña a todos lados y que cada cumpleaños renueva mi vida. 

Junio: Mes del Sagrado Corazón de Jesús

Adoramos el Corazón de Cristo porque es el corazón del Verbo encarnado, del Hijo de Dios hecho hombre



Explicación de la fiesta

La imagen del Sagrado Corazón de Jesús nos recuerda el núcleo central de nuestra fe: todo lo que Dios nos ama con su Corazón y todo lo que nosotros, por tanto, le debemos amar. Jesús tiene un Corazón que ama sin medida. 
Y tanto nos ama, que sufre cuando su inmenso amor no es correspondido.

La Iglesia dedica todo el mes de junio al Sagrado Corazón de Jesús, con la finalidad de que los católicos lo veneremos, lo honremos y lo imitemos especialmente en estos 30 días. 

Esto significa que debemos vivir este mes demostrandole a Jesús con nuestras obras que lo amamos, que correspondemos al gran amor que Él nos tiene y que nos ha demostrado entregándose a la muerte por nosotros, quedándose en la Eucaristía y enseñándonos el camino a la vida eterna. 
Todos los días podemos acercarnos a Jesús o alejarnos de Él. De nosotros depende, ya que Él siempre nos está esperando y amando. 

Debemos vivir recordandolo y pensar cada vez que actuamos: ¿Qué haría Jesús en esta situación, qué le dictaría su Corazón? Y eso es lo que debemos hacer (ante un problema en la familia, en el trabajo, en nuestra comunidad, con nuestras amistades, etc.). 
Debemos, por tanto, pensan si las obras o acciones que vamos a hacer nos alejan o acercan a Dios.

Tener en casa o en el trabajo una imagen del Sagrado Corazón de Jesús, nos ayuda a recordar su gran amor y a imitarlo en este mes de junio y durante todo el año.

Origen de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús

Santa Margarita María de Alacoque era una religiosa de la Orden de la Visitación. Tenía un gran amor por Jesús. Y Jesús tuvo un amor especial por ella.

Se le apareció en varias ocasiones para decirle lo mucho que la amaba a ella y a todos los hombres y lo mucho que le dolía a su Corazón que los hombres se alejaran de Él por el pecado. 
Durante estas visitas a su alma, Jesús le pidió que nos enseñara a quererlo más, a tenerle devoción, a rezar y, sobre todo, a tener un buen comportamiento para que su Corazón no sufra más con nuestros pecados.

El pecado nos aleja de Jesús y esto lo entristece porque Él quiere que todos lleguemos al Cielo con Él. Nosotros podemos demostrar nuestro amor al Sagrado Corazón de Jesús con nuestras obras: en esto precisamente consiste la devoción al Sagrado Corazón de Jesús. 

Las promesas del Sagrado Corazón de Jesús:

Jesús le prometió a Santa Margarita de Alacoque, que si una persona comulga los primeros viernes de mes, durante nueve meses seguidos, le concederá lo siguiente:

1. Les daré todas las gracias necesarias a su estado (casado(a), soltero(a), viudo(a) o consagrado(a) a Dios).
2. Pondré paz en sus familias.
3. Los consolaré en todas las aflicciones.
4. Seré su refugio durante la vida y, sobre todo, a la hora de la muerte.
5. Bendeciré abundantemente sus empresas.
6. Los pecadores hallarán misericordia.
7. Los tibios se harán fervorosos.
8. Los fervorosos se elevarán rápidamente a gran perfección.
9. Bendeciré los lugares donde la imagen de mi Corazón sea expuesta y venerada.
10. Les daré la gracia de mover los corazones más endurecidos.
11. Las personas que propaguen esta devoción tendrán su nombre escrito en mi Corazón y jamás será borrado de Él.
12. La gracia de la penitencia final: es decir, no morirán en desgracia y sin haber recibido los Sacramentos.


Oración de Consagración al Sagrado Corazón de Jesús

Podemos conseguir una estampa o una figura en donde se vea el Sagrado Corazón de Jesús y, ante ella, llevar a cabo la consagración familiar a su Sagrado Corazón, de la siguiente manera:

Señor Jesucristo, arrodillados a tus pies, 
renovamos alegremente la Consagración 
de nuestra familia a tu Divino Corazón.

Sé, hoy y siempre, nuestro Guía, 
el Jefe protector de nuestro hogar, 
el Rey y Centro de nuestros corazones.

Bendice a nuestra familia, nuestra casa, 
a nuestros vecinos, parientes y amigos.

Ayúdanos a cumplir fielmente nuestros deberes, y participa de nuestras alegrías y angustias, de nuestras esperanzas y dudas, de nuestro trabajo y de nuestras diversiones.

Danos fuerza, Señor, para que carguemos nuestra cruz de cada día y sepamos ofrecer todos nuestros actos, junto con tu sacrificio, al Padre.

Que la justicia, la fraternidad, el perdón y la misericordia estén presentes en nuestro hogar y en nuestras comunidades. 
Queremos ser instrumentos de paz y de vida.

Que nuestro amor a tu Corazón compense, 
de alguna manera, la frialdad y la indiferencia, la ingratitud y la falta de amor de quienes no te conocen, te desprecian o rechazan.

Sagrado Corazón de Jesús, tenemos confianza en Ti. 
Confianza profunda, ilimitada. 

Sugerencias para vivir la fiesta:

  • Poner una estampa del Sagrado Corazón de Jesús, algún pensamiento y la oración para la Consagración al Sagrado Corazón de Jesús.


  • Hacer una oración en la que todos pidamos por tener un corazón como el de Cristo.


  • Leer en el Evangelio pasajes en los que se podamos observar la actitud de Jesús como fruto de su Corazón.

  • Consulta también El Sagrado Corazón de Jesús, una devoción permanente y actual.




    ¿Quieres ser Ápostol del Sagrado Corazón? visita la página web http://apostolesdelsagradocorazon.org/

    Visita el Especial de Junio: Ideas para vivir la fe en familia del portal Familia Católica