jueves, 20 de abril de 2017

“No hagan nada por ambición o vanagloria, antes estimen a los demas"

Comparto este texto que escribio mi esposo Jose para un trabajo en la escuela de diaconado  que me ha encantado. Es un comentario sobre alguna frase de San Pablo y lo que dice es tan real que no puedo dejar de compartirlo.
Vivir esta frase es la esencia del cristianismo. En vez de criticar, ponerse en los zapatos de los demas y pensar en todo momento que son dignos, que tienen virtudes y muchas veces, mas que nosotros mismos. Que bonito si todos asumieramos esta virtud y dejaramos la vanagloria.
Te ganaste un 100 mi amor!
 
Frase de san Pablo:                                                                                                                
“No hagan nada por ambición o vanagloria, antes con humildad estimen a
los otros como superiores a ustedes mismos.”
Filipenses 2,3
Impacto de la frase: Esta frase seria el modelo a seguir a toda la humanidad que se dice cristiana, que es imitar a Cristo que: “No ha venido para ser servido, sino para servir”, (Mateo 20,28). En este mundo de hoy vemos como se nos bombardea que ser exitoso es ser el primero en todo, mejores puestos de trabajo, mejor posición social, en fin, ser superior a los demás no importa el método o la forma que utilizamos para llegar a ese “éxito” que la mayoría de las veces implica apabullar, engañar y hasta humillar a los hermanos. Vemos como hasta en ambientes de Iglesia se lucha por los primeros puestos y se olvidan que lo importante es ser reconocido como servidor y no destacarse por encima de los demás llegando a veces a las calumnias y chismes que nos dejan muy mal parados como imitadores de Cristo. Ser humildes no es anunciar nuestras hazañas o prodigios laborales, deportivos o eclesiásticos, es más bien escuchar al hermano, y hacer nuestro sus logros o momentos felices. En nuestra cotidianeidad es simplemente ceder los mejores puestos, cederle el paso a los vehículos con una sonrisa, perdonar las ofensas, servirnos de último al comer, en fin, hacer las cosas simples pensando con el corazón de Cristo.
El mismo apóstol también predico en Corintios 4,13 lo que a veces recibiremos y debemos aceptar: “somos calumniados y consolamos a los demás. Somos la basura del mundo, el desecho de todos hasta ahora.”
Jose Grau
 
 
 

lunes, 17 de abril de 2017

Detalles del resucitado...El es nuestra Alegria!

Llego la pascua!! Vamos a alejarnos de los sepulcros!...a correr!...como hicieron las mujeres. Ya salimos a la luz, a la vida….quedémonos a la luz de Cristo. Alejémonos de los sepulcros de la comodidad, de la lujuria, del robo, del alcoholismo, de las drogas, la tristeza, la envidia, el robo, la pereza para las cosas de Dios, la mentira, la ira, el orgullo, y tantos otros sepulcros…dejemos eso atrás . Portémonos como resucitados, dice la escritura de hoy que las mujeres salieron corriendo del sepulcro, llenas de temor y gran alegría…Se refiere al temor profundo de perder a Dios, respeto a Dios, temor a fallarle a Dios. El gozo y la alegría debe llevarnos a entregar esa alegría a los demás y de camino se encuentran con el mismo Cristo resucitado y es el mismo Cristo que nos dice, adelante “No tengan miedo”.



A veces nuestro Padre del cielo tiene unos detalles que me sobrecogen...ayer, buscando algo me he encontrado con la "Guía del Peregrino" de mi cursillo de Cristiandad, la "cedula de cursillista", la hoja de servicio....y muchos libros que marcaron y aun marcan mi vida. Precisamente ayer...día de Pascua. Nada es coincidencia, todo es amor, todo es gracia. Les comparto un poema anónimo a nuestra Madre, que me llena el alma y el corazón y estaba entre esos libros con los que me tropecé ayer...







 
PRÉSTAME, MADRE...
Préstame, Madre, tus ojos, para con ellos mirar, porque si por ellos miro, nunca volveré a pecar.
Préstame, Madre, tus labios, para con ellos rezar, porque si con ellos rezo, Jesús me podrá escuchar.
Préstame, Madre, tus labios, para con ellos rezar, porque si con ellos rezo, Jesús me podrá escuchar.
Préstame, Madre, tu lengua, para poder comulgar, pues es tu lengua materna, de amor y de santidad.
Préstame, Madre, tus brazos, para poder trabajar, que así rendirá el trabajo una y mil veces más.
Préstame, Madre, tu manto, para cubrir mi maldad, pues cubiert@ con tu manto al Cielo he de llegar.
Préstame, Madre a tu Hijo, para poderlo yo amar, si Tú me das a Jesús, ¿Qué más puedo yo desear?
Y esa será mi dicha por toda la eternidad

miércoles, 5 de abril de 2017

¿Fiel a Dios o al mundo?

No caigas en el gancho. No bajes tu nivel a la aprobación de los demás, del mundo. No negocies tus principios porque si lo haces serás infeliz y se te pasara el tiempo en disparates. Camina con integridad y si te toca ir contracorriente hazlo...incomoda a los demás?, no importa, como quiera, hazlo. Los hijos de Dios no se andan con mediocridades. No existe el medio santo. Santos completos o nada!

Ajústate mejor a los criterios del cielo, a los de Cristo.

-Hermana, pero eso no es fácil...me dirás...

Y ¿quién dijo que lo seria, te preguntare?, cuesta porque hay que morir a una serie de cosas que tenemos en el interior. La conversión duele, claro que sí, pero es lo mejor para el alma. Mejor dicho es LO UNICO para el alma que fue creada para LA VIDA ETERNA, no solo para este ratico del mundo.

-Es que los demás se molestan conmigo, no me hablan, me miran mal, me borran del “Face” y de Instagram....me dirás

y ¿qué es lo importante, te pregunto yo...serle fiel a Dios o quedar bien con el mundo?.




Al pobre diablo aquel, le encanta tentar y hacernos caer en polémicas sin sentido. En vicios sin sentido, en infidelidades a nuestro Señor, sin sentido (mintiendo, haciéndonos sentir que el otro nos incomoda, pegándonos en nuestro orgullo – “tú tienes la razón” -, entreteniéndonos con cosas que no son importantes, llenándonos de banalidades que al final se quedan aquí, llenándonos de vanagloria, colocando frente a nuestros ojos lo que nos gusta una y otra vez, vanidad, avaricia, envidia, falsos respetos humanos, pereza: no hacer, no me importa, voy cuando quiero, no cuando me llaman…) con el único fin y sentido de “distraernos” del verdadero fin que es Dios, elegir el bien.

Si no estás de acuerdo con algo, dilo, exprésate, comunícalo, resuélvelo; mientras más rápido lo hables mejor, porque pierde fuerza. Solo lo que no se expresa cobra fuerza porque está oculto pero sigue allí. Eso es lo que quiere el mal espíritu, de ahí que aquel santo varón Ignacio de Loyola dijera “tentación confesada, tentación ganada” pues ya no tenía poder sobre la persona. Todo lo que sale a la luz y se dice: al pan, pan y al vino, vino, se resuelve con la ayuda de Dios; pero si nos quedamos buscando la vuelta a las cosas y ajustándonos según el mundo “para que no diga, para que no hablen, para que me acepten, para que esto y lo otro”….hermano…NO ESTAS FERMENTANDO. ¡Habla! que ya el mundo tiene bastante por los silencios guardados.




¿Te equivocaste?...se humilde y acéptalo: metí la pata, perdóname, pero habla, no calles. No tendrás tu integridad o tu dignidad si solo por quedar bien, no hablas. Hace 2017 años alguien muy valioso pagó por tu dignidad, fue crucificado para devolvértela. Así que…no negocies, ni con el mundo, ni con los hombres, ni con el mal. Elige, a pesar de todo y con la asistencia del Santo Espíritu de Dios, el bien. Solo así serás feliz porque verdaderamente eres libre.