miércoles, 9 de noviembre de 2016

¿Ya tienes tu Corona de Adviento?, prepárate junto a tu familia rumbo a la verdadera Navidad


 

 
Cada año tenemos la oportunidad de reflexionar sobre el acontecimiento mas hermoso de la humanidad: La Navidad, el nacimiento de Dios en el mundo.

Lamentablemente el marketing, la publicidad, las ventas, vanidad, negocios, avaricia y egoismos llenan esta época de mucho ruido y mensajes que NO SON la verdadera Navidad.

Para llegar dignamente a la celebración de la noche buena tenemos que preparar nuestros corazones y pedir la gracia a Dios de profundizar en este misterio y en nuestra propia conversión. Unos le llaman “remar  mar adentro”, otros “ser contemplativos”.  Algunas personas creen que simplemente por comprar regalos, ir a misa un par de Días y tomarse un ponche…ya cumplen con los requisitos para vivir una Navidad santa. Otros piensan “otra vez lo mismo” y caen en la apatía y la monotonía de “poner el arbolito, las luces y el nacimiento” porque así mismo es que siempre se ha hecho.

Sin embargo, cada Navidad es distinta, porque tú eres distinto.

Ahora, si eres el mismo de la Navidad de hace 3 años atrás…tienes que darte una revisadita hermano porque “algo” no está bien. Recuerda que el Santo Espíritu es quien santifica pero debes tu darle el permiso y poner tu voluntad y empeño en lograrlo.

Una de las cosas que me encantan de la vida de gracia es que no se vive solo. La vida de Gracia es COMUNITARIA y los primeros que deben estar “salpicados” de ella, de lo que Dios obra en ti, son  quienes están a tu lado: tu familia, tu entorno, el trabajo, la universidad…donde te toca estar.

Por eso, quiero compartirte una riqueza de nuestra iglesia en la que he encontrado un manantial de gracias para mi familia y para mi: La Corona de Adviento.

Es muy fácil de hacer, te voy a dejar varios links además para que veas varias opciones. Se trata de Compartir en Familia las cuatro semanas antes de Navidad, los que denominamos Domingos de Adviento que es el tiempo de la espera. En vez de estar solo escuchando los especiales de la radio, la TV, Prensa e Internet, puedes dedicar un tiempo a enfocarte en lo que es verdaderamente importante en este tiempo y ayudar a los tuyos también. Recuerda que: “Familia que reza unida, permanece unida”. Considero que es un espacio de reflexión, crecimiento y comunicación entre los miembros de la familia en el cual todos participamos, nos escuchamos, valoramos y expresamos. Un espacio en el que juntos, como hijos de Dios, damos las gracias por cada uno de nosotros.
 

Esta Navidad es una oportunidad nueva que Dios nos brinda para que nuestro corazón sea cada vez más parecido al suyo. Un espacio en el que podemos sacar lo mejor de nosotros para los demás; un espacio en el que juntos podemos agradecer a Dios sus bondades, en el que como comunidad que somos, Cristo se hace presente; espacio para escuchar inquietudes, consolar remendar heridas, perdonar, entregar misericordia. ..Pero todo esto solo lo haremos si primero nosotros estamos llenos de la bondad, alegría y paz de Dios. Abrámonos a recibir su gracia. Este tiempo preparemos el camino al Señor para que verdaderamente celebremos su nacimiento en nuestro corazón.
 
Links con oraciones, pasos y detalles sobre la Corona de Adviento:
La corona de adviento encierra varios simbolismos:
La forma circular: El círculo no tiene principio ni fin. Es señal del amor de Dios que es eterno, sin principio y sin fin, y también de nuestro amor a Dios y al prójimo que nunca debe de terminar.
Las ramas verdes: Verde es el color de esperanza y vida. Dios quiere que esperemos su gracia, el perdón de los pecados y la gloria eterna al final de nuestras vidas. El anhelo más importante en nuestras vidas debe ser llegar a una unión más estrecha con Dios, nuestro Padre.
Las cuatro velas: Nos hacen pensar en la obscuridad provocada por el pecado que ciega al hombre y lo aleja de Dios. Después de la primera caída del hombre, Dios fue dando poco a poco una esperanza de salvación que iluminó todo el universo como las velas la corona. Así como las tinieblas se disipan con cada vela que encendemos, los siglos se fueron iluminando con la cada vez más cercana llegada de Cristo a nuestro mundo. Son cuatro velas las que se ponen en la corona y se prenden de una en una, durante los cuatro domingos de adviento al hacer la oración en familia.
Las manzanas rojas que adornan la corona: Representan los frutos del jardín del Edén con Adán y Eva que trajeron el pecado al mundo pero recibieron también la promesa del Salvador Universal.
El listón rojo: Representa nuestro amor a Dios y el amor de Dios que nos envuelve.
Cada dia tiene su mecanica particular, pero este es el esquema:
aqui les dejo el 1er domingo, los demas, estan en este link:
 
Primer Domingo de Adviento: El amor familiar
Para comenzar: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Se apagan las luces y se lee el texto de San Juan 3, 7-11:
Amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios. Y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió a su Hijo único. A Dios nadie lo ha visto nunca, pero si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros.
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
Oración: Que esta corona nos ayude a preparar los corazones de cada uno de los que formamos la familia para tu llegada el día de Navidad.
Vela: Encender la primera vela recordando qué significa penitencia, conversión de corazón.
Para reflexionar: Hacer la siguiente pregunta ¿Cómo hemos amado este año en nuestra familia? El que desee responder en alto, lo puede hacer.
Propósitos: Después de la reflexión anterior, cada miembro de la familia dirá cuáles serán sus propósitos para mejorar y hará un compromiso para cumplirlos durante la semana.
Oración: Dios Padre, gracias por darnos una familia. Te pedimos que, ahora que comienza el adviento, en nuestra familia podamos demostrarnos el amor que nos tenemos y vivamos cada día más unidos. Te pedimos llenar nuestro hogar de tu amor divino. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Para terminar: Todos los miembros de la familia se toman de la mano y rezan juntos el Padre nuestro. Se encienden las luces y se canta una canción.
Para cantar: "Ven, Ven, Señor, no tardes"
Ven, ven Señor no tardes;
Ven, ven Señor que te esperamos:
Ven, ven Señor no tardes;
Ven pronto Señor.
 El mundo muere de frío,
el alma perdió el calor;
los hombres no son hermanos,
el mundo no tiene amor.
 Envuelto en sombría noche,
el mundo sin paz no ve,
buscando va una esperanza,
buscando, Señor, tu fe.
 
Al mundo le falta vida,
al mundo le falta luz,
al mundo le falta el cielo,
al mundo le faltas Tú.
Segundo domingo de adviento: La servicialidad en la familia
Tercer domingo de adviento: Ser mejor en familia
Cuarto domingo de adviento: La presencia de Dios en nuestra familia

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